Educación basada en valores

2020 03 20 satsangSwami Niranjanananda Saraswati

La humanidad atraviesa hoy una crisis de identidad. Hay demasiadas cosas que suceden en nuestro entorno y nuestra sociedad que nos distraen y no permiten que se manifieste nuestra naturaleza creativa. Antes de abordar el tema de la educación basada en valores, permítanme hacer una breve mención a la historia de la humanidad.

En tiempos primitivos las personas vivían en un ambiente hostil. Así desarrollaron un instinto de supervivencia que se basaba en los principios de confrontar y combatir situaciones, o huir y evitar situaciones que eran perjudiciales para su supervivencia. Sin embargo, a lo largo del tiempo los seres humanos se dieron cuenta de la necesidad de vivir en armonía y de crear una sociedad humana. Cuando comenzaron a analizar su naturaleza y su entorno, desarrollaron un modo de pensamiento que ahora se conoce como pensamiento lineal y secuencial. Este modo de pensar se ocupa más de la interacción de un individuo y el mundo exterior de los sentidos. Incluso la tendencia de la educación actual es entrenar a la mente en conocimiento, ideas y habilidades que pueden utilizarse en el futuro para promover nuestras aspiraciones y ambiciones en la vida.

 

Educar a la mente de manera equilibrada

No hay duda de que la educación ha jugado un papel muy importante y vital en el desarrollo y la evolución de la humanidad. Al mismo tiempo, estamos experimentando una crisis de identidad porque no hemos podido entrenar y disciplinar nuestras mentes. El mundo que nos rodea ofrece muchas cosas buenas; también atrae y nutre nuestras creencias, deseos y ambiciones. Sin embargo, el crecimiento de nuestra personalidad en la actualidad se dirige hacia afuera y en este proceso tendemos a perder el contacto con nuestra naturaleza interna.

Ahora, muchas personas creen que la naturaleza interna tiene algo que ver con la vida espiritual. Quizás sí, pero hay otro aspecto. La mente humana tiene la capacidad de desarrollar y utilizar la sabiduría, el conocimiento y la comprensión que obtenemos en la vida a través de nuestras interacciones en la sociedad. Al mismo tiempo, también existe la posibilidad de encontrar la fuente de la paz y descubrir la naturaleza del espíritu humano.

Estos son los conceptos que han guiado diferentes filosofías. El yoga también dice que uno debe aprender a educar la mente humana. Pero, ¿qué es la educación de la mente? Lo que se aprende hoy en la escuela a través de los estudios académicos son conceptos intelectuales. El intelecto es solo un aspecto de la mente humana. Hay otros aspectos de la mente que no tratan ni reflejan la ley de la palabra escrita, sino que son de naturaleza más intuitiva. En yoga los llamamos samskaras. Los samskaras son impresiones, condiciones psicológicas. Recibimos samskaras de nuestro entorno, nuestra cultura, nuestra sociedad, nuestra familia, nuestro estilo de vida. Sin embargo, los samskaras que aprehendemos hoy carecen de autodisciplina y autoconciencia, y nos estresan y nos vuelcan más hacia el mundo de los sentidos.

Presiones sobre los niños

Puedes creer que por ser un sannyasin niego la participación humana en el mundo de los sentidos, pero no lo hago porque la negación no es la razón de la vida. La razón de la existencia es la participación total con conciencia de la experiencia externa y la experiencia interna. Cuando miramos a nuestros niños, deseamos darles lo mejor que podemos ofrecer y que la sociedad puede ofrecer. Pero al mismo tiempo vemos que el crecimiento de sus personalidades se ve obstaculizado por el estrés de la sociedad. Hace unos meses estaba visitando a una familia en Delhi y escuché a un niño de seis años decirle a su madre: "No puedo estudiar, me siento estresado, siento tensión". Después de escuchar esta frase, me di cuenta de que no conocí el significado de la tensión y el estrés hasta los veinte años. Nunca tuve un dolor de cabeza hasta los veintidós años.

Necesidad de adquirir los samskaras correctos

Esto me llevó a pensar en las siguientes preguntas: ¿Cuáles son las presiones a las que estamos sometiendo a los niños? Con tales presiones, ¿cómo esperamos que crezcan, que hagan frente a las distracciones de la vida, que se vuelvan creativos y exitosos en sus vidas? ¿Cuál es la forma de nuestra educación? ¿Qué nos falta?

Entendí que se necesitan samskaras, impresiones, en nuestras vidas. Pero en algún lugar la palabra 'samskara' adquiere un significado diferente en el contexto indio, y la palabra 'impresiones' adquiere un significado diferente en el contexto occidental. En el contexto indio, creemos que los samskaras son aportes culturales, enseñanzas y pautas para llevar una vida moral y éticamente saludable. Sin embargo, según los conceptos yóguicos, los samskaras son programaciones de nuestra personalidad. Al igual que para hacer andar una computadora necesitamos un software compuesto de programación, de la misma manera, para que nuestra personalidad se vuelva creativa y centrada, y desarrolle cualidades positivas en la vida, necesitamos algunos samskaras básicos. Pero, ¿cómo pueden los padres proporcionar a la generación futura los samskaras básicos que, como padres, carecen en sus propias vidas? Aquí es donde surge el problema en la sociedad y aquí es donde entra el yoga.

Según el yoga, los samskaras constituyen una forma de educación que se ocupa del crecimiento equilibrado y armonioso de la mente, los pensamientos, las expresiones, el comportamiento y las actitudes humanas, lo que nos lleva a darnos cuenta de que “mi vida no es solo material, sino que tiene otra dimensión, que es espiritual." Para definir la espiritualidad déjame contar una historia.

Cuidando las raíces de la vida

Había una vez una familia que vivía en una hermosa granja donde crecían muchos tipos diferentes de árboles y arbustos, flores y frutas. Un día, los padres tuvieron que ir a la ciudad, por lo que confiaron al hijo de doce años el trabajo de cuidar las plantas y los árboles. El niño le dijo a sus padres: "No se preocupen. Cuidaré de lo que han nutrido, mantenido, protegido y preservado. Cuando los padres regresaron diez días después, descubrieron que nada había sido atendido. Llamaron al niño y le dijeron: “Nos prometiste que cuidarías las plantas. ¿Por qué no cumpliste tu promesa? El niño respondió: "No entiendo, porque cumplí mi promesa". Los padres preguntaron: “Pero, ¿cómo cuidaste a las plantas en nuestra ausencia si no hay ninguna evidencia de que lo hayas hecho? Todas están secas y parecen muertas, les falta brillo y fragancia”. El niño dijo: “Bueno, eso está más allá de mi comprensión, porque todas las mañanas salía con un paño y desempolvaba los troncos de los árboles, las hojas, las flores y pulía la fruta. Olía las flores y si no tenían fragancia las rociaba con un spray perfumado”. Los padres se miraron y le preguntaron al niño: "¿Alguna vez regaste las plantas?" El niño respondió: "No, eso no lo hice". Los padres luego le dijeron: “Mira, las raíces son importantes. Si puedes cuidar las raíces, la planta será fuerte, las flores serán hermosas, los frutos serán dulces. Por lo tanto, es importante cuidar las raíces”.

Esta historia también se aplica a nuestras vidas. No cuidamos nuestras raíces porque están bajo tierra y no se pueden ver. De la misma manera, nuestro espíritu, nuestra naturaleza interna, no se puede sentir ni conocer a través de la mente burda, a través de los sentidos. Es nuestro deber cuidar nuestras raíces, de lo contrario este árbol de la vida se debilitará y enfermará. Esto es lo que nos ha pasado hoy. Nos hemos debilitado mental y emocionalmente a pesar de todos nuestros avances tecnológicos, y no podemos enfrentar nuestros conflictos mentales, nuestros desequilibrios emocionales, nuestra racionalidad y nuestra naturaleza. ¿Por qué? Porque no hemos sido entrenados para cuidar las raíces que son la base de nuestras vidas.

Disciplinando la personalidad interior

Entonces, el cuerpo y la mente desempeñan un papel en la vida, pero son los samskaras y la disciplina interna los que tienen un papel más dinámico que desempeñar. El yoga también comienza con disciplina. Los Yoga Sutras de Patanjali dicen: "El yoga no es más que anushashan, el yoga no es más que disciplina". Esta disciplina es física y mental, así como espiritual. Ahora, podemos entender la disciplina física y la disciplina mental, pero ¿qué es la disciplina espiritual? La disciplina no es solo una rutina impuesta. Muchos de nosotros tendemos a creer que una rutina impuesta es la forma correcta de disciplina, pero no es así. Disciplina significa conocimiento de uno mismo. En hindi, la palabra para disciplina es anushashan: anu + shashan. Shashan significa "dominar, gobernar" y anu significa "el aspecto sutil, la naturaleza sutil". Cuando somos capaces de gobernar, armonizar nuestra personalidad sutil, ese es el verdadero concepto de disciplina.

Con las distracciones del mundo, ¿cómo podemos disciplinar nuestra personalidad interior? El yoga encontró una solución: primero aprende a relajarte. Hemos perdido la habilidad de relajarnos. Creemos que dormir es relajación, pero no es así. La relajación es tomar conciencia de las influencias del entorno y no permitir que nuestra personalidad se vea estresada por estas influencias externas. Este estado de relajación se puede aprender y practicar.

Existe una técnica conocida como yoga nidra. No es solo una técnica de relajación, sino también una técnica de concentración, así como una técnica en la que sembramos ciertas sugestiones en nuestro subconsciente, que luego florecen y guían nuestras acciones en la vida. Si tienes la oportunidad de practicar yoga nidra en algún lugar, en algún momento, no pierdas la oportunidad de tener una experiencia de primera mano sobre qué es la relajación, qué es la concentración y cómo entrar en contacto con tu naturaleza sutil e inconsciente. Cuando llevamos a cabo programas en escuelas y universidades, el yoga nidra se convierte en la práctica principal para ayudar a los estudiantes a armonizar y equilibrar sus mentes y a abrir los desequilibrios emocionales y mentales que no les permiten concentrarse, estudiar y, a su vez, en forma de estrés, los vuelve volátiles y violentos.

Incorporando el yoga en el sistema educativo

En noviembre de 1994 hubo una conferencia en París en la que participaron 300 pedagogos de 17 países. El tema de esta conferencia fue "Inventando hoy la educación del mañana". El tema principal fue el yoga. Tuve el honor de representar al yoga. Al final de las deliberaciones, hicimos ciertas resoluciones y declaraciones que se presentaron a los respectivos gobiernos de los 17 países. Todas las declaraciones sugirieron que la forma de educación yóguica se incorpore a nuestro sistema educativo formal. En la India también se está intentando introducir el yoga en el nivel primario superior y de allí en adelante al nivel universitario. Sin hablar de filosofías metafísicas elevadas, esperamos que al incorporar ciertas prácticas básicas en el programa escolar, podamos aumentar la conciencia, la memoria, la concentración y la capacidad de relajación de los estudiantes. A su vez, esto los ayudará en el desarrollo de su propia personalidad y naturaleza. Este es solo un pequeño paso, pero es un comienzo y también es la necesidad de hoy.

Los padres como modelos a seguir

En Mumbai, hemos estado enseñando yoga a niños en varias escuelas, no como exposición a alguna forma de herencia o tradición espiritual india, sino como capacitación, como un proceso que puede ayudar en su desarrollo y crecimiento. Es mi deseo que también le des a tus hijos la oportunidad de beber los samskaras correctos para que aprendan cómo liberarse del estrés en sus vidas y cómo aumentar sus habilidades y facultades mentales. De esta manera pueden convertirse en mejores y responsables ciudadanos de la sociedad humana.

Por lo tanto, mi pedido a todos ustedes es darles una oportunidad a las generaciones futuras y darle una oportunidad al yoga. Entonces verás un hermoso amanecer en el próximo siglo. Expongase ustedes mismos a los principios, conceptos, teorías y prácticas del yoga para que su personalidad se convierta en un modelo que sus hijos puedan ver y decir: "Sí, mis padres tenían la capacidad de hacer frente y manejar su estrés y tensión en este mundo de cambios vertiginosos. Eran personas equilibradas y felices; no estaban angustiados; tenían paz en sus vidas ".

Fuente: "Value Based Education", Swami Niranjanananda Saraswati, Address to Rotary Club, Mumbai. Revista Yoga Magazine, mayo 1997