A menudo se dice que uno tiene que ser un guerrero para ganar en la vida, pero un guerrero gana derramando sangre y anulando a los demás. El yoga enseña que uno debe ser un jardinero en la vida. Se nos ha dado un terreno estéril y, a través de nuestro esfuerzo personal, tenemos que convertirlo en un hermoso jardín. Se requiere un trabajo arduo y un esfuerzo tenaz para quitar las rocas, los yuyos y preparar la tierra. Sólo entonces se planta la semilla. Una vez plantada, la protegemos.

Este es el proceso que atravesamos cuando practicamos yoga, no para satisfacer los caprichos de nuestra mente, sino para seguir y experimentar los objetivos establecidos por el yoga.

Estos objetivos yóguicos están definidos claramente: cultivar la conciencia, disciplinar y reestructurar la personalidad, manejar las distracciones y perturbaciones mentales y emocionales, y convertirse en el observador de la propia vida y las propias acciones. Estos son los objetivos iniciales del yoga.

Cuando uno se enfoca en estos objetivos y se esfuerza por alcanzarlos, se llama yoga sadhana.

Cuando uno sigue los dictados de la mente, se llama práctica de yoga. Cuando uno integra diferentes prácticas del yoga para ayudar al desarrollo de las potencialidades de la vida, uno comienza a vivir un estilo de vida yóguico.

Las cápsulas de yoga (que presentamos en esta edición) son una secuencia específica de sadhana para incorporar el yoga en el estilo de vida. Ayudará a crear un ambiente positivo y edificante en el hogar, mejorará la eficiencia mental, aportará creatividad en el desempeño, armonizará las emociones, despertará el espíritu y brindará excelencia en todo lo que se haga. Este es el proceso de yoga en el que uno tiene que aprender a ser como un jardinero.

Swami Niranjanananda
(Extraído de “Yoga Capsules”)

"El Shiva lingam representa la conciencia. Puede ser usado como un objeto de concentración, para focalizar la mente. Esta práctica puede llevarte hacia los reinos profundos de tu ser, actuando como un vehículo que te conduzca hacia una experiencia más elevada.” Swami Satyananda Saraswati.

El extraño estaba seguro de que algún día podría robarle el dinero.
Por Swami Sivananda Saraswati

El extraño estaba feliz de haberse ganado la confianza del rico peregrino, que viajaba solo y llevaba miles de rupias. El extraño estaba seguro de que algún día podría robarle el dinero.   Cada mañana, el peregrino contaba el dinero en presencia del extraño. Como no tenía otro lugar donde guardarlo, llevaría el dinero todo el día en su bolsillo. Pero cuando el desconocido lo buscó por la noche, no pudo encontrarlo. Y sucedió así noche tras noche. El desconocido buscó el dinero por todas partes, en las pertenencias del peregrino, debajo de la almohada y de la cama, pero no logró encontrarlo. Sin embargo, cada mañana el dinero estaba allí, en las manos del peregrino.   Este misterioso juego duró más de una semana. Finalmente, el extraño se asustó. Pensó que el peregrino podría ser un mago o un yogui con poderes. Entonces confesó sus malas intenciones y le preguntó al peregrino: “¿Dónde guardas el dinero durante la noche? ¿Cómo puede ser que no lo haya encontrado?”   El peregrino se rió con entusiasmo y dijo: “Amigo mío, conozco tus inten cio nes. Por eso cada noche guardo el dinero debajo de tu almohada. ¡Nunca lo buscas allí!”   El extraño es la mente descarriada llena de deseos. El peregrino es Dios. El tesoro es la felicidad del atman (la mente individual, el espíritu). La mente malvada quiere felicidad y la busca en objetos sensuales. Pero no se encuentra allí. Finalmente, abandona sus malas intenciones y se acerca a Dios con espíritu de entrega. Dios revela que la felicidad estaba todo el tiempo dentro de uno mismo, y no fuera.

(Yoga Magazine. Julio 2012. Pág. 12)

 Al navegar por el océano del samsara (la rueda de la vida), la gracia del guru es el viento.

Por Swami Niranjanananda

Observa tu trabajo, tu salud, tus deberes hacia tí mismo, hacia tu familia, amigos, comunidad, país, hacia el planeta y hacia Dios. ¿Cuáles son tus ambiciones, necesidades, actitudes y relaciones? ¿Qué aporte puedes hacer a tu mundo? Mantén esta lista y corrígela periódicamente. Descubre qué es importante, a qué cosas estás apegado. Por ejemplo, en un momento mi lista me mostró cuán apegado estoy a enseñar. Ahora le presto atención a eso y estoy buscando otras formas de expresión para que si en algún momento no puedo enseñar, aún pueda sentirme completo y realizado, todavía tendré cosas para hacer. Cuando tu lista esté completa escribe otra para los próximos cinco años. ¡Luego ve tras esos objetivos! Deja que te inspiren. Sin inspiración, luchamos. En mi caso, mi práctica se había vuelto automática y sin conciencia; la vida se había vuelto aburrida. Ahora estoy en el buen camino, tambaleándome un poco de vez en cuando pero alegre, optimista y más dispuesto a aceptar los dolores y las molestias de la vida.

Al navegar por el océano del samsara (la rueda de la vida), la gracia del guru es el viento. Estoy aprendiendo a navegar. Levanto mis velas con fe y confianza y me rindo al mar. Intento navegar felizmente a través de las tormentas y la calma, sin saber a dónde voy, con dolor, hambre, sabiendo que “esto también pasará”.

¡Y me encanta navegar!

Sri Swami Satyananda Saraswati - Bihar School of Yoga (fuente: www.satyananda-yoga.net)

Karma es lo que uno vive y cómo lo vive. La acción es un producto del cuerpo y de la mente. Hay acciones externas, que son visibles, y acciones mentales, que no se ven pero que también crean karma. Por eso, una persona puede cambiar su vida cambiando su modo de pensar.

Los karmas son las acciones que se realizan en la vida diaria, que son tanto físicas como mentales. Cualquier movimiento del cuerpo, de la mente, de las emociones o de la psique, se debe entender como karma. Karma es acción, y la acción es un producto del cuerpo y de la mente. Coger un vaso con las manos es karma, caminar es karma, escribir, escuchar, comer y dormir, son todos karmas. Los karmas no son solo acciones físicas. Las acciones mentales como los deseos, las fantasías, las pasiones y las ambiciones, también son karmas. Incluso el nacimiento y la muerte son karmas. Todo el proceso de la vida es acción. Nadie en el mundo puede permanecer sin acción, ni siquiera durante un instante. Incluso respirar es una acción. Una persona sin acción solo puede estar muerta.

En los Vedas se dice que el nacimiento humano es el más importante y el más difícil de lograr entre todos los seres vivos. Después del nacimiento, una persona vive muchas experiencias en la vida, con otras personas, con sus propios deseos y pasiones, tragedias y comedias, buenas y malas intenciones. Como resultado de estas experiencias, en la mente se producen ciertas reacciones y eso es karma. Siempre que el ego está involucrado, se genera karma. Cuando alguna cosa nos perturba, eso es karma. Pero cuando no nos perturba ni el amor ni el odio, ni la felicidad ni la tristeza, ni el éxito ni el fracaso, quiere decir que no tenemos karma con relación a esas experiencias.

Karma no es solo acción. Karma es lo que uno vive y cómo lo vive. Incluye todas las relaciones que tenemos con este mundo. También es la naturaleza de nuestros apegos. Aunque la palabra karma significa acción, también implica existencia en general. Incluso si una persona no está activa, no está trabajando, de todos modos está realizando karma en la mente. Por lo tanto, la palabra karma significa nuestro apego a la existencia. Karma es la experiencia acumulada a partir de nuestra asociación con la vida.

... El karma que se produce con el pensamiento produce una impresión mucho más profunda en la mente que la que produce el karma de la acción o la acción misma. Uno puede ser un agricultor, un comerciante o un guerrero; uno puede realizar cualquier acción física. Eso, sin embargo, no produce tantos karmas como los que producen los pensamientos, aún si uno está encerrado en una habitación. Las acciones externas son visibles, pero también hay acciones mentales que no se ven, y esas acciones invisibles también crean karma.

Por lo tanto, una persona puede cambiar su vida cambiando su modo de pensar. Lo que pensamos, en eso nos convertimos. Lo que somos hoy, es el resultado de lo que pensamos ayer, y lo que seremos mañana es el resultado de lo que pensamos hoy.

© Copyright Bihar School of Yoga
Extractos tomados de Sri Swami Sivananda Saraswati, Sri Swami Satyananda Saraswati, Conversations on the Science of Yoga. Karma Yoga Book 1, Yoga Publications Trust, Munger, Bihar, India, 2013, págs. 7, 10.
Fuente: Boletín de Octubre 2015 de la Academia de Yoga Satyananda, Colombia. Más información: www.satyananda-yoga.net / www.satyanandayoga.co