Ser un Médium

2021 01 26 Sw Satyananda facebook satyanandayogabihar 44888657 2093423524053639 4990940555606228992 nSwami Satyananda Saraswati

A la pregunta "¿Cómo convertirse en un médium (en un instrumento del Gurú)?" la respuesta es simple: vacíate. El bambú debe ser ahuecado, sólo entonces se puede producirse cada nota. Creo que es el mejor de los instrumentos musicales, el más simple. Todo instrumento musical tiene dos partes, pero la flauta no tiene partes. No hay que añadirle nada.

En la vida de un discípulo lo más importante es vaciarse a sí mismo. Todo el mundo tiene sus propios deseos, elecciones, dificultades y problemas. Por lo tanto, nadie está vacío. Cuando una persona tiene problemas son sus problemas, y cuando yo tengo problemas, son mis problemas. Yo soy uno y tú eres dos. Donde hay dualidad no hay medio.

Un discípulo no necesita ser tonto. Puede ser una persona inteligente. Puede ser una persona divertida, pero ante el gurú no es nada, como un perro alsaciano que sólo tiene un amo. Para convertirse en un buen médium, el discípulo tiene que convertirse en un buen conductor, de lo contrario la electricidad no puede ser conducida. La electricidad no puede ser conducida a través de una cuerda. Sólo puede ser conducida a través de un buen conductor, como el cobre. Del mismo modo, el gurú sólo puede fluir a través de un discípulo si el discípulo es un buen conductor.

 

Bajar los brazos

Hay muchas historias de discípulos que han intentado ser médiums pero han fracasado. Mi gurú fue Swami Sivananda. Tuvo muchos discípulos que eran destacados y buenas personas. Yo no soy tan bueno. Tengo mi propia manera de pensar y de vivir. Estos discípulos se convirtieron en médiums y yo me convertí en un médium porque me había entregado completamente al gurú. Llegó un momento en mi vida espiritual en el que estaba completamente agotado, cansado y harto de mí mismo.

Cuando uno trata de controlar la mente durante años y meses y no es capaz de controlarla, cuando uno trata de controlar las pasiones y no es capaz, cuando todos los esfuerzos personales han fracasado, uno se harta de sí mismo. En ese momento, uno baja completamente los brazos y dice: "Oh, haz lo que quieras. Soy malo y voy a ser malo. Me he esforzado al máximo y he fracasado. No puedo hacer nada sin ti". En ese momento, hay un despertar que sólo llega cuando uno ha bajado totalmente los brazos.

Vaciarse a sí mismo

Mucha gente dice: "Soy un buen hombre". Eso es ego. Dicen: "Soy un hombre puro, un hombre valiente. Digo la verdad en todo momento. Solamente como una vez al día". Eso es sólo ego. Todo esto es un producto del ego. La bondad de un discípulo puede ser un producto de su ego. Cuando la gente dice: "Oh, yo no digo mentiras", lo dicen con orgullo, lo cual es un producto de su ego.

Un discípulo tiene que ser humilde y decir: "No puedo hacer nada. No puedo renunciar. No puedo controlar la mente. No tengo esperanza. Mi mente está llena de pensamientos terribles y tengo malos hábitos". Esta es la humildad en la que el discípulo se acepta a sí mismo.

Muchos discípulos y muchas personas tienen ciertas ideas sobre sí mismos. Esto no es bueno. Un discípulo de un gurú o un devoto de Dios tiene que ser tan humilde como una hojita de hierba y no debe presumir de sus cualidades. Deben dedicar al menos dos horas al día a la meditación. Diez minutos de meditación es sólo un comienzo, pues en diez minutos no ocurre nada. Se necesitan al menos quince minutos para que las perturbaciones del cuerpo se asienten. El cerebro tarda casi media hora en asentarse. Durante otra media hora el practicante tiene que luchar con la mente. Luego, al cabo de una hora y media, esa mente estará durmiendo. No estoy bromeando.

Si se pone agua en la nevera, tarda en convertirse en hielo. De la misma manera, si la mente ha de transformarse en una mente pacífica, tiene que hacerlo paso a paso. Cuando uno medita durante dos horas se vuelve vacío. Vacío significa vacío de pensamientos y vacío de dualidad. El practicante está meditando en un objeto. Esto es dualidad. Está meditando en un objeto y es consciente de que está meditando. Esto es dualidad. Cuando se olvida la idea del meditador y del objeto de meditación, se llama dhyana, meditación.

En la meditación hay un proceso triple: el meditador, el objeto de meditación y el proceso de meditación. Durante la meditación uno es consciente de estas tres cosas. Esto debe desaparecer para llegar a estar vacío. Uno no debe tener miedo de volverse vacío, porque es un ejercicio presente en todas las religiones: "Vacíate, sé como una flauta, como un tambor". Sólo cuando el discípulo se vacía, la energía fluye a través de él.

Flujo de energía

La energía puede fluir a través de la mente, de la intuición, del habla, de las palmas de las manos y de los ojos. Uno no sabe lo que está pasando. Hay algunas personas que miran a los demás y todo termina. Cuando Mahatma Gandhi miraba a los ojos de una persona, esa persona quedaba bajo su control.

Hay personas que bendicen o tocan la frente de alguien y éste empieza a saltar. Por lo tanto, la energía fluye a través de los dedos y en algunas personas la energía fluye a través del habla. Cuando hablan todo el mundo queda hipnotizado. En otra persona la energía fluye a través de la intuición y tiene un juicio perfecto y preciso.

Cuando el discípulo se convierte en el medio del gurú no elige lo que quiere ser. El deseo del gurú se realizará a través del discípulo. Para empezar, el discípulo tiene que abandonar sus elecciones, su decir "Quiero esto. Quiero esto y quiero aquello". Es el comienzo del discipulado.

Esta relación es sólo con el gurú, no con nadie más. Con otras personas el discípulo debe comportarse como una persona normal. ¡Ante Dios no eres nada! ¡Ante el gurú no eres nada!

- 1983, España

Fuente: To be a Medium. Swami Satyananda Saraswati. Yoga Magazine, noviembre / diciembre 2013.