Nuestra mayor necesidad

2021 08 25 Sw Satsangi y Sw Satyananda Aradhana 07 08 pag 16Swami Satyasangananda Saraswati

En la relación entre el Gurú y el discípulo, el Gurú es muy importante, pero la calidad del discípulo es igualmente importante. El Gurú puede ser muy grandioso, pero si el discípulo no es un receptáculo adecuado, si no está en condiciones, no puede recibir el conocimiento. Un discípulo tiene que estar preparado para recibir el conocimiento del Gurú. Incluso si el Gurú lo desea, no puede transferir el conocimiento a menos que el discípulo esté listo, porque este no es un conocimiento ordinario - no es química o geografía o matemáticas, es un conocimiento trascendental, el conocimiento más elevado sobre la existencia. Este conocimiento abunda en el universo en forma de frecuencias y ondas, e incluso ahora está ahí, pero no puedes captarlo porque es muy sutil y no tienes la capacidad de recibirlo directamente. El Gurú es el receptáculo de ese conocimiento, y lo transmite a todos nosotros, pero sólo aquellos que son buenos conductores pueden recibirlo. Así que tienes que convertirte en un buen conductor. Esa es la única responsabilidad de un discípulo, convertirse en un buen conductor de la energía del Gurú. Y para ser digno de recibir ese conocimiento, debes prepararte.

 

Eleva tu frecuencia

¿Qué significa prepararse? No significa nada muy difícil. Sólo significa que tienes que tener un sentimiento puro. Tienes que tornarte vacío y sin ego. Tienes que tener el espíritu de entrega. Puedes ser muy educado, puedes ser muy hermoso, puedes tener mucho dinero, puedes tener muchas cosas, pero si tienes un gran ego y no conoces el arte de la entrega, entonces no puede haber un vínculo entre tú y el Gurú. El ego te impedirá establecer ese vínculo. Es el ego el que se interpone entre el Gurú y el discípulo y le impide recibir la transmisión del conocimiento.

Cuando el Gurú transmite el conocimiento, no es a través de palabras. El mensaje del Gurú, el conocimiento que el Gurú quiere dar al discípulo, se transmite en una frecuencia diferente. Tú recibes el conocimiento en silencio. No hay palabras habladas, así que ¿cómo será posible si tienes ego? Este conocimiento, que sólo el Gurú puede impartir, va directamente a la mente subconsciente, y luego a la mente inconsciente. Pero para que esta transmisión tenga lugar, tienes que estar sin ego. De lo contrario, ese mensaje entrará en la mente consciente y tu ego dirá: "No, eso es una tontería. No estoy de acuerdo con eso". Dudarás de ello. Así que el ego es el obstáculo, y es responsabilidad del discípulo elevar la frecuencia de su mente al nivel de la frecuencia del Gurú.

Sé sincero

A menudo surge esta pregunta: ¿y si me entrego y el Gurú me explota? Ese es tu ego que te engaña. Te entregarás a todas las cosas del mundo, te lo crees todo, estás dispuesto a ser explotado. Pero con lo único que no te explotará - tú dudas con respecto a eso. Déjame decirte que si eres sincero como discípulo, no puedes ser explotado. Esa es la ley natural. Si eres sincero y te explotan, el daño no te llegará a ti, el daño le llegará a la persona que te está explotando. El Gurú está iluminado, nunca explotará a su discípulo. Él entra en la vida del discípulo para enaltecerlo. Es su gracia. La persona que es un Gurú, es un Brahmanishta. Un Brahmanishta significa que ha realizado la realidad trascendental. Sólo desciende al nivel del discípulo para que éste pueda elevarse. Un Gurú así nunca puede explotar, porque conoce la realidad

Tienes que concentrarte en convertirte en un aspirante sincero, en un discípulo sincero. Si eres superficial en tus esfuerzos entonces terminarás con alguien superficial. Por eso te digo que no tengas prisa. Prepárate adecuadamente, vuélvete sincero, profundiza en el estado de tus necesidades, y luego elige al Gurú.

Cualidades de un Gurú

Cuando buscas un Gurú, ¿qué es lo que buscas? Es importante conocer las características de un Gurú. Un Gurú no es juzgado por su apariencia física, por su ropa, por su estatus, ni siquiera por su conocimiento. Si esto es así, entonces ¿cómo reconocerás y sabrás que alguien es un Gurú? Ante todo, un Gurú es aquel que comprende el espíritu de las escrituras. No sólo lo entiende intelectualmente, sino que entiende el espíritu que hay detrás de ese conocimiento. En otras palabras, tiene un conocimiento experiencial, lo ha experimentado. La experiencia es extremadamente importante para la transformación, para la auto-transformación. El mero conocimiento solamente puede inspirarte. Pero para la transformación, la experiencia es esencial. Y un Gurú ha logrado eso en su vida.

La segunda cualidad de un Gurú es que no tiene ningún motivo. Sus enseñanzas, cualquier conocimiento que dé al discípulo, al buscador, es sólo para hacer progresar a esa persona. No tiene otro motivo que ayudar a la humanidad. Si tiene un motivo para acumular riqueza o para hacer muchos discípulos o para hacer un ashram y tener mucha gente a su alrededor, entonces no puede ser un Gurú. Tiene que haber pureza de motivos. Ningún otro motivo, sólo ayudar a la gente. Esa es una cualidad muy importante que tienes que buscar.

Y la tercera es que el Gurú tiene que ser puro, puro de corazón. Todo lo que predica, debe vivir así también. Sus pensamientos, sus palabras y sus acciones tienen que ser armoniosos, no que predique algo y viva otra cosa. Tiene que haber armonía en su personalidad. Es muy difícil encontrar una persona así. Estas personas son muy raras. Todo el mundo tiene un motivo u otro. Es difícil tener una personalidad tan armoniosa, pero hay personas así, y hay que buscarlas. Y una vez que encuentres a una persona así, una vez que te encuentres frente a una persona así, entonces tu entrega debe ser espontánea.

Establecer el vínculo

Puede que te gusten muchas personas, puede que te impresionen muchas personas, puede que te atraigan muchas personas, puede que admires a muchas personas, pero puede que no sean tu Gurú. Gurú es la única persona frente a la cual sientes el espíritu de entrega, que puede obligarte a entregarte. El Gurú no es un predicador o un sacerdote o un pandit, el Gurú es algo que es más elevado que todo eso. El gurú se dirige a esa parte de ti que es universal. Puedes tener cualquier gusto o disgusto, puedes seguir cualquier creencia religiosa, puedes ser rico o pobre, puedes ser hombre o mujer. No le importa al Gurú.

El único vínculo entre tú y el Gurú es el espíritu - un alma que se comunica con otra alma. Puedes llamarlo alma o espíritu o yo o atman o luz, lo que quieras, pero ese es el vínculo de comunicación entre tú y el Gurú. Para una persona ordinaria, el cuerpo es una realidad, y cuando se dirige a ti, se dirige a ese cuerpo físico. Pero cuando el Gurú se dirige a ti, se dirige a tu atman. Por eso las palabras del Gurú llegan a lo más profundo de ti. Van muy profundo, como una semilla que entra en ti.

Una vez que se establece este vínculo con el Gurú, entonces puedes atraer esa energía hacia ti para que te proteja, te bendiga y te guíe, sin importar en qué parte del mundo te encuentres. Simplemente cierra tus ojos, recuerda al Gurú con tu corazón y háblale al Gurú. Tu mensaje llegará al Gurú. Cuando llamamos a alguien Gurú, significa que tiene esa capacidad. En sánscrito hay una palabra para Gurú. Lo llamamos antaryami, porque puede saber las cosas sin que nadie se lo diga, o sin verlo. Puede saber lo que ocurre en lugares lejanos, puede expandir su conciencia a todos los rincones del universo. Así que cuando hablamos de Gurú estamos hablando de una persona así importante. De hecho, en la India creemos que el Gurú es el representante humano de Dios.

Es tu necesidad

El Gurú no necesita tu entrega. Dios no necesita que te rindas a Él. Eres tú quien necesita rendirse, y cuando te rindes ante el Gurú, estás practicando para ese momento en que el ego se disolverá totalmente. Siempre nos estamos rindiendo de una forma u otra, pero para prepararte para ese momento, tienes que ser capaz de rendirte ante algo que es trascendental, no ante las cosas que te rodean y que van cambiando. Cuando hablamos de una entrega de esta magnitud, nos referimos a la entrega ante algo que puede elevarnos, no arrastrarnos. Cuando te rindes ante el Gurú, de hecho, lo haces para tu propia elevación, porque el Gurú no necesita tu rendición. El Gurú no necesita que creas en el Gurú. Esa es tu necesidad.

Fuente: Our Greatest Need. Swami Satyasangananda Saraswati. Revista Aradhana, julio / agosto de 2021