Felicidad: el primer yama yóguico

2019 10 13 satsangSwami Niranjanananda Saraswati

Hace miles de años, Parvati le preguntó a Shiva, su consorte y gurú: “En esta creación, esta dimensión manifiesta, este mundo, esta naturaleza, todo es transitorio, nada es permanente. Hay mucho dolor, sufrimiento, ansiedad y frustración. ¿Qué se puede hacer?” Shiva respondió: “Existen métodos y prácticas mediante los cuales uno puede superar el dolor o el sufrimiento, reconocer las causas del dolor o sufrimiento en un momento particular y superarlos. Sin embargo, la mejor manera de manejar cualquier dolor o sufrimiento es permanecer feliz. Por lo tanto, siempre sé feliz”. De esta manera, la felicidad se convirtió en el primer yama.

 

Cualquier estado mental negativo se puede manejar siendo feliz, sonriendo y riendo. Incluso la depresión se puede manejar siendo feliz. Puedes preguntarte: "Si soy infeliz, si estoy sufriendo y deprimido, ¿cómo puedo ser feliz?" Sí, puedes serlo, porque la felicidad es tu estado natural de ser. Es una idea limitada de la felicidad cuando crees que necesitas una causa o un desencadenante para ser feliz o que si las circunstancias son difíciles no puedes ser feliz.

Esto se puede entender cuando miras a los niños. También lloran, se enojan, no quieren comer esta o aquella comida, pero este estado no dura. Inmediatamente después se están riendo con una felicidad innata; las circunstancias son superficiales e irrelevantes para su felicidad. Piensa en la risa de los niños. ¿Por qué suena tan hermosa? Porque es natural y no es el resultado de ninguna circunstancia o broma.

Esa felicidad, que los niños expresan, continúa siendo parte de ti. Sin embargo, la vida adulta te hace olvidarlo. Con el inicio de la adolescencia, llega el mal humor. Puede ser el resultado de las hormonas, técnicamente hablando, pero aquí es cuando comienzas a moverte en una dirección diferente. Tu conciencia se conecta cada vez más con circunstancias externas, y te abofetean. Ser espiritual es regresar a ese estado natural, que es feliz sin causa. Eso es lo que tienes que aprender a conectar, experimentar y expresar.

Feliz sin causa

Mientras dependas de una causa para ser feliz, la ausencia de esa causa te hará infeliz. Por ejemplo, cantas un kirtan muy agradable, todos te elogian y te sientes muy feliz. Al día siguiente no cantas bien, alguien más canta mucho mejor que tú y recibe todos los elogios, y te sientes abatido e infeliz. Por lo tanto, si dependes de circunstancias externas para hacerte feliz, siempre estarás oscilando entre la felicidad y la infelicidad. Este es el samsara. Para desarrollar samskara, para mantener el equilibrio entre los opuestos y convertirte en un yogui, tienes que aprovechar la positividad sin causa, que existe en tu interior.

Si puedes aprender a moverte conscientemente hacia esa experiencia natural de felicidad, que no depende de ninguna causa, entonces podrás cambiar tu estado de ánimo, el comportamiento de tu mente, tu carácter, tus rasgos y toda tu personalidad. Tu ansiedad, tensión, depresión y frustración desaparecerán.

Ese es también el desafío de Niranjan. Sé feliz por doce horas de tu tiempo de vigilia. Si puedes hacer eso, escribiré en tu diario que has alcanzado la paz en la vida. Si no puedes, tendrás que volver una y otra vez, no solo al ashram sino también a esta vida, hasta que encuentres la paz.

Fuente: Happiness: The First Yogic Yama, From Yoga Chakra 2: Cultivating Spiritual Samskara, Swami Niranjanananda SaraswatiYoga Magazine, Febrero 2016