El rol del gurú

2020 10 13 Sw Satyananda Swami Satyananda Saraswati

Los seguidores del yoga no son religiosos, pero representan el propósito básico de todas las religiones, que las religiones no han podido enseñar, al menos en los últimos dos siglos, ya sea el hinduismo, el budismo, el islam, el cristianismo o el judaísmo. Se han vuelto demasiado grandes, demasiado organizados y demasiado ritualistas. Religión significa re-unión, no unión, sino re-unión. Se ha perdido el propósito básico de la religión, el volver a unirse.

El alma individual, atma, es una chispa de un espíritu elevado y esta alma individual está perdida en la mundanalidad. Debido a la mente y los objetos del mundo, la gente vive una vida de ilusión y alucinación. Sus valores, ideas y actitudes hacia los objetos son consecuencia de un proceso hipnótico que están experimentando.

La conciencia del yo más profundo del que se habla en la iglesia o el templo no es una realidad. Es algo así como un hombre en un sueño hablando de chocolate o de algo agradable, pero ¿de qué sirve? Para tener una experiencia más profunda, tendrán que trascender el intelecto. La lógica es necesaria porque tiene que hacer correr este programa que se creó. La razón es necesaria porque la gente vive en un mundo de razón. Sin embargo, hay una esfera de la existencia donde la razón no debería entrar; debería estar más allá del intelecto. Se le puede llamar inocencia o intuición.

 

Para tener una experiencia que trascienda completamente la conciencia corporal, la conciencia objetiva y la conciencia del tiempo y el espacio, uno tiene que trascender el intelecto y la mente. Pero ¿cómo hacer esto? Cuanto más uno intenta trascender la mente, más se adentra en ella. Cuanto más uno trata de controlar la mente, más está bajo su control. Uno no puede trascender la mente merced a la mente. Uno tendrá que trascender la mente sin la mente.

Propósito del Yoga

Las palabras, las ceremonias y los rituales son necesarios por algún tiempo, pero para volar hacia lo desconocido no sirven de nada. Por lo tanto, el yoga ha venido no solo como una terapia o una ciencia de la relajación, sino que ha llegado como una ciencia para desarrollar el ser más profundo en el hombre. Es precisamente para este propósito que el yoga fue descubierto hace miles de años. El yoga fue descubierto con el propósito de liberar a la mente o a la conciencia del cautiverio de la ignorancia.

El Gurú interior

El papel del gurú es el de quien enciende el fuego. Es quien despierta al verdadero gurú que está en el interior. La verdad es que el maestro, el guía, el gurú a quien uno está buscando está dentro. Él es la voz del atman. El conocimiento que uno recibe desde adentro es el conocimiento que él susurra. Es difícil tener comunicación con ese gurú, el satguru. Sat significa real.

Una persona no puede comunicarse con su mente porque para eso necesita un objeto. Cuando uno ve, la percepción no tiene lugar en los ojos, sino en la mente, y para la percepción, se necesita un objeto.

Si uno necesita un objeto u objetos para conocer la mente, entonces también necesita un objeto para conocerse a sí mismo. Si no hay objetos en ninguna parte, ¿cómo tendrá lugar la percepción? ¿Cómo se formulará la mente en percepción y en cognición? Las diversas experiencias que uno tiene a través de los sentidos son interiores. El conocimiento no es la naturaleza del objeto. Ningún objeto tiene la característica del conocimiento, el objeto es simplemente objeto puro. El conocimiento procede de la persona, y un objeto es solo una base.

También es posible tener conocimiento del objeto sin su presencia. Es posible tener una experiencia sin fundamento. Es posible ver una flor incluso si no hay flor, escuchar sonidos aunque no haya sonidos producidos externamente. El conocimiento no es la característica de un objeto, sino una cualidad de la persona. Pero aún así necesita un objeto para manifestar esa cualidad inherente. Lo mismo se aplica al satguru de uno.

El satguru está dentro de todos, pero aún así se necesita una guía externa. No se debe ser poco científico. El gurú externo es como un detonador.

Necesidad de un Gurú

Si uno puede ver al gurú interior, escuchar sus susurros, sentir su bendición y la guía que brinda todo el tiempo, no se necesita un gurú externo. ¿Cuántas personas en el mundo pueden hacer eso? Se guían por las frivolidades de su mente y muchas veces la confunden con la voz del gurú o la voz de Dios. La mente se presenta en forma de conocimiento e ideas divinas, porque la mente es un mago. Puede asumir cualquier forma o apariencia, y cualquier idea que se le ocurra a una persona común es una expresión de su mente.

Por tanto, es difícil apoyarse en las propias conclusiones, porque no son totalmente fiables. Es difícil saber si esas conclusiones provienen del espíritu, si son conclusiones divinas o si se trata de conclusiones escritas por la mente, el mago.

Por tanto, el lugar del gurú es muy importante en el sendero elevado del yoga. El yoga se divide en dos categorías: el externo, bahiranga, yoga y el interno, antaranga, yoga. Yama, niyama, asana, pranayama son yoga externo. Pratyahara, retiro de los sentidos, dharana, concentración, dhyana, meditación y samadhi, el estado de unidad entre el objeto de la meditación y la conciencia universal, son yoga interno. Para el yoga externo, un profesor experto en la ciencia definitivamente ayuda, pero para el yoga interno, donde se debe despertar la profundidad del alma, donde se liberan las formas más profundas de las emociones, se necesita un gurú.

La devoción es bhakti. Al tener devoción, uno no solo está expresando emociones externas, sino también liberando aquellas emociones que estaban bajo el cautiverio de la ignorancia. Este es el camino necesario en el yoga.

Fuente: Role of the Guru. Swami Satyananda Saraswati. Yoga Magazine, Noviembre-Diciembre 2012