El desapego es diferente a la renuncia

2020 09 30 Sw Satsangi Aradhana marzo abril 2020 pag 6Swami Satyasangananda Saraswati

Para estar desapegado, ¿hay que renunciar a todo?

A menudo imaginamos que una persona desapegada será indiferente a los que le rodean y rechazará todo lo que le recuerde aquello a lo que ha renunciado. Esto no es verdad. El desapego solo es posible para aquellos que no se ven afectados o perturbados por cada situación de la vida. Solo la persona que es capaz de mantener el equilibrio y el balance frente al éxito y el fracaso, el amor y el odio, el dolor y el placer, está verdaderamente desapegado.

Con el apego surge la dependencia del objeto de tu apego y con la dependencia viene la esclavitud; entonces estás controlado por tus apegos. Si el objeto de tu apego está fuera de tu alcance, te vuelves miserable y lo anhelas. Por otra parte, si logras poseerlo, tienes un miedo constante de perderlo. Por lo tanto, tu libertad de expresión, patrones de comportamiento y perspectiva de la vida se vuelven limitados.

 

Con el apego surge la idea de posesión, el sentido de propiedad: mi casa, mi automóvil, mi familia, mi riqueza. Este sentido de propiedad es el resultado del ego inferior. Con cada nueva posesión tu ego se refuerza, hasta que finalmente tus posesiones comienzan a dominar y controlar tu vida.

Imagina un hombre enorme que está encadenado al suelo. Parecería no haber escapatoria. Así es como estamos encadenados a los objetos de nuestro apego. El desapego, por otro lado, desarrolla la libertad de pensamiento, palabra y acción. Te libera de las cadenas que te atan en el plano ordinario de la conciencia. Aquel que está desapegado puede disfrutar de todos los placeres de la vida, adquirir riqueza y estatus, formar una familia que ama, controlar un vasto negocio o incluso un imperio. Sin embargo, debido a su desprendimiento, nunca depende de ellos. Disfruta de todo, pero como amo y no como esclavo. Debido a su desapego, desarrolla una libertad interior o una independencia que nada puede conquistar. Ninguna adversidad puede destrozarlo, porque no se ve afectado, y ninguna cantidad de éxito puede afectarlo, porque está establecido en la ecuanimidad. De ese modo se convierte en el dueño de sí mismo en cada situación.

El desapego, por lo tanto, debe entenderse como la capacidad de no verse afectado ante las pruebas y tribulaciones de la vida. Con el desapego viene un mayor sentimiento de amor y unidad con quienes te rodean. Antes habías amado solo porque estabas apegado o dependiente de los objetos de tu amor para tu felicidad. Entonces, de hecho, habías dejado de amar. Sin embargo, con desapego experimentas un amor que no está limitado ni restringido por gustos y aversiones personales, codicia o ambición. El amor carece de motivos personales.

El gurú es una expresión del espíritu universal. Aunque nos ama a todos y cada uno de nosotros por igual, es verdaderamente desapegado o independiente de los factores externos o internos que dominan a los seres humanos. Para el gurú, santo o pecador, rico o pobre, erudito o ignorante, hermoso o feo, son todos iguales.

Aunque el desapego es un desarrollo interior espontáneo, los karma sannyasins pueden implementarlo en sus vidas desarrollando primero el apego. Solo después de que hayas desarrollado un apego universal a todo lo que te rodea, comenzarás a experimentar el desapego interior.

— Según lo impreso en Times of India, 22 de septiembre de 2005

 

Fuente: Detachment is Different from Renunciation. Swami Satyasangananda Saraswati. Yoga Magazine, enero 2006.