Cultivar la conciencia

2021 02 07 Swami NiranjanSwami Niranjanananda Saraswati

¿Cómo debemos observarnos a nosotros mismos? ¿Cómo podemos comenzar a cultivar la facultad de observación? Comencemos con una práctica sencilla. Cuando te acuestes por la noche, repasa todo el día: ¿A qué hora te levantaste? ¿Qué hiciste después? ¿Qué desayunaste? ¿Qué ropa te pusiste? ¿Con quién hablaste? ¿Qué leíste? ¿Qué noticias oíste y viste? ¿Cómo reaccionaste y respondiste a las personas y a las situaciones?

De esta manera, por la noche, observa todo el día como una película. Identifica los momentos en los que reaccionaste ante personas, situaciones, expectativas, deseos o el entorno. Observa tus reacciones: negativas, positivas, agresivas, destructivas, egoístas, amistosas. A continuación, vuelve a pensar por un momento y reflexiona: Si mañana vuelvo a encontrarme con situaciones similares o iguales, ¿cómo puedo afrontarlas de mejor manera?

Sigue haciendo esta práctica día tras día, noche tras noche, semana tras semana; al final, en el plazo de un mes, si eres regular y persistente con la práctica, cultivarás un estado mental, que será la mente observadora. Es un entrenamiento que tienes que darte a ti mismo.

 

Desgraciadamente, nunca nos entrenaron en ningún lugar, en ninguna escuela, para dirigir nuestra mente. La sociedad no nos ha dado ese entrenamiento; nuestra cultura, nuestra familia y nuestra escuela no nos dieron ese entrenamiento. Nuestra cultura, nuestra sociedad, la familia y la educación nos condicionaron y definieron diferentes reglas para que tengamos éxito en la vida material. Nuestra educación es una educación orientada al trabajo, a las habilidades; no es una educación orientada a la persona.

Tiene que haber un equilibrio: una forma de educación a través de la cual podamos desarrollar mejores habilidades para sobrevivir en la sociedad y otra clase de educación con la que podamos aprender a manejar nuestras propias respuestas, reacciones. Esta integración tiene que producirse pronto, hoy o mañana. Es necesario enseñar a los niños las habilidades personales necesarias para gestionar su mente.

Nuestro principal trabajo es con los niños. No trabajamos mucho con los adultos, porque ellos están demasiado condicionados y vienen con su propio conjunto de problemas. Una vez que superan sus problemas, abandonan el yoga y no guardan ninguna impresión, ningún samskara, de su interacción con el yoga o la vida espiritual. Los adultos tienen este hábito particular de que no importa en qué estén involucrados, siempre están tratando de ver cómo su participación puede hacerlos más plenos y satisfechos.

Los niños no tienen ninguna expectativa en absoluto, ni están condicionados por nadie. Cuando les enseñamos yoga, responden muy bien. Se adaptan al yoga como el pez al agua y son capaces de desarrollar samskaras apropiados de naturaleza personal y social.

Es el cultivo de la conciencia lo que permite a los niños impregnarse de las impresiones y habilidades correctas y apropiadas que pueden ayudarles más adelante en su vida a gestionar sus propios problemas y a enfrentarse a ellos. Este es un aspecto importante que debemos considerar: cómo podemos entrenarnos para tratar y gestionar nuestra propia respuesta mental y emocional.

No hay que clasificar nada como bueno o malo. Al fin y al cabo, el mundo es un equilibrio entre lo bueno y lo malo. Al igual que el día y la noche crean un equilibrio, la felicidad y el sufrimiento, lo positivo y lo negativo, lo bueno y lo malo también crean un equilibrio. En el océano de lo malo y de la negatividad, el bien es como una isla donde podemos ir a descansar. Estamos rodeados de un océano de negatividad con islas de bondad distribuidas por todo el océano. Tenemos que nadar a través de lo negativo y tenemos que encontrar nuestra tierra, nuestro equilibrio, en lo positivo.

Esta es una educación, una habilidad que podemos impartir a nuestros hijos y deberíamos tratar de entender este concepto, porque sólo entonces podremos también imbuirnos de los samskaras correctos para sobrevivir en la vida.

-Junio de 2008, Sudáfrica

Fuente: "Cultivating Awareness", Swami Niranjanananda Saraswati. Yoga Magazine, enero 2021.