La conquista interior

2021 01 10 a Sw Satyananda Revista Yoga Vidya 2013 07 pag 11Swami Satyananda Saraswati

Hay dos tipos de guerras que un ser humano debe librar - una se libra en el campo de batalla de la vida y la otra se libra en el interior. La primera se libra contra enemigos externos y la segunda contra enemigos internos. El personal militar se entrena para la batalla exterior, mientras que yo entreno a la gente para la batalla interior. Si no estamos adecuadamente preparados para enfrentarnos a nuestros enemigos externos, se aprovecharán de nuestras debilidades y perderemos nuestra independencia. Todos somos conscientes de esto. Del mismo modo, si no somos capaces de controlar y dominar a nuestros enemigos internos, ellos seguramente nos convertirán en sus sirvientes y provocarán mucho desequilibrio y desarmonía.

Lo primero es la conquista interior

Hoy en día, en todas partes del mundo, la humanidad está en un estado de sufrimiento. Cada individuo se siente aprisionado en su interior, derrotado, aturdido, oprimido y desconcertado. Queremos liberarnos de nuestras limitaciones, pero no podemos. Hemos perdido la lucha incluso antes de enfrentarnos al estruendo y el rugido del frente de batalla. La ciencia del yoga nos libera de la autodestrucción. Es una ciencia de defensa muy desarrollada, que contiene una amplia gama de armas que son ilimitadas en su alcance y aplicación.

 

Hasta que no seamos capaces de liberarnos de nuestros grilletes internos, nunca podremos respirar el aire de la verdadera libertad. Nuestros mayores enemigos son nuestras propias limitaciones. En nuestra literatura antigua estas limitaciones se referían a fuerzas malignas, diablos y demonios. Al purificarnos a través del yoga, podemos llegar a ser como el general que controla y dirige sus propias fuerzas.

También podemos dirigir nuestra fuerza de voluntad para superar nuestras limitaciones. Tenemos ciertas fuerzas innatas de resistencia, estabilidad, aplomo, concentración y autodisciplina. Son como los comandantes de un ejército. Cuando sabemos cómo manejar estas fuerzas internas, podemos movilizarlas y orientarlas para lograr los objetivos deseados. En esencia, esta es la verdadera victoria del hombre sobre sí mismo. Para encender las fuerzas externas, primero debemos desarrollar la capacidad de conquistar el territorio interior.

Dos tipos de disciplina

La disciplina es el camino del yoga y la columna vertebral del ejército. La disciplina es de dos tipos: organizacional y personal. La disciplina personal es esencial para el progreso espiritual, de la misma manera que la disciplina organizacional es necesaria para el progreso de la sociedad y la nación. El país que tiene un ejército disciplinado no tiene temores. De la misma manera, la persona que ha disciplinado sus sentidos tiene garantizado el éxito. ¿Cómo podemos llegar a nuestro destino cuando los caballos de nuestro carro no tienen riendas y el conductor está inquieto? Un conductor alerta que tiene claro su destino y es capaz de dirigir sus sentidos está destinado a alcanzar su objetivo.

El verdadero objetivo está dentro de ti mismo. Lo que te he mencionado es el camino que te lleva allí. Esta vida interior es más real que la vida exterior, que es transitoria, empírica, sujeta al tiempo, al espacio y a la objetividad. Quien ha comprendido y experimentado la vida interior puede enfrentarse a la exterior con ecuanimidad y facilidad. Para poder experimentar la vida interior sin interrumpir la vida exterior, nuestros antepasados han desarrollado las prácticas del yoga. Mediante la práctica regular del yoga podemos lograr y ganar control sobre nuestro cuerpo y mente. Es muy simple y claro.

El camino del yoga tiene que ser entendido e incorporado a nuestra vida. Unas cuantas asanas, pranayamas y técnicas de meditación para desarrollar la concentración de la mente forman el programa diario. Las asanas no son simplemente ejercicios de gimnasia o técnicas de fortalecimiento corporal. Pranayama no es un ejercicio de respiración, y la meditación no es "irse a un más allá". Asana significa una postura en la que puedes permanecer firme y cómodo en cuerpo y mente. Asana y pranayama son preparaciones importantes para la concentración y la meditación.

La fuerza mental

Nuestro poder mental aumenta cuando desarrollamos la concentración. Un trozo de papel no se quemará simplemente por sostenerlo al sol. Sin embargo, cuando los rayos del sol convergen en una lente convexa, la intensidad del calor en el punto focal permite que el papel se encienda. Del mismo modo, cuando nuestras energías mentales no se canalizan en una dirección adecuada, se disipan muy rápidamente y debilitan la mente. Una mente vacilante, inestable e inquieta es propensa a todo tipo de alucinaciones, fobias y complejos.

Una mente vacilante es una mente enferma. Cuando fijamos la mente en un punto interior, como la llama de una vela o un bindu, lo que en realidad intentamos hacer es controlar las oscilaciones y fluctuaciones. Tenemos que fijar la mente en este punto interior para que la conciencia gire a su alrededor. Después de una considerable práctica de la meditación, la mente se concentra y estabiliza en el punto dado. Cuando se logra la concentración, las energías mentales se conservan. No hay tensión o disipación, y se gana paz y fuerza interior.

Cuando la mente está libre de distracciones, las facultades intuitivas superiores se revelan y comienzan a guiar al individuo. La confianza aumenta, los miedos imaginarios se desvanecen y uno es capaz de enfrentar las realidades de la vida. Esto es el yoga. El yoga fortalece la mente, permitiéndole soportar el dolor y la infelicidad. Después de la práctica regular del yoga, el equilibrio y la vitalidad se convierten en el estado mental normal. Con la estabilidad de la mente, una persona es capaz de irradiar fuerza y confianza. Cuando la mente se disipa, se debilita, obstaculizando así su progreso.

La eficacia de la mente es tan esencial como la eficacia del cuerpo. Los ejercicios y las prácticas que los soldados realizan sin duda son buenos para el cuerpo, pero esto no es suficiente. Un cuerpo fuerte con una mente débil no sirve para nada. La verdadera fuerza está en la mente. Sólo con esta fuerza de la mente podrás lograr algo que valga la pena en tu vida. Para adquirir fuerza y estabilidad mental, dedica diez minutos a la meditación todas las mañanas. Elige dónde fijar tu mente. Si quieres fijarla en la llama de una vela, entonces sé consciente de eso y nada más. Cuando la mente está concentrada y en un solo punto, incluso por un segundo, se produce una experiencia maravillosa.

Domar la mente y domar el mundo

En la meditación disciplinamos nuestros pensamientos mentales, así como los científicos han disciplinado las fuerzas de la naturaleza. Tu mente es una fuerza, la emoción es una fuerza, la memoria es una fuerza. Cuando te sientes feliz o infeliz, eso también es una condición de la energía. La mente, por lo tanto, no es un diablo o un monstruo. En la ciencia de la meditación, tenemos que entender algunas cosas básicas y cambiar algunas de nuestras creencias básicas. ¿Cómo definiremos la mente? ¿Es la mente una máquina pensante o hay algo más que eso? He llegado a la conclusión de que la definición última es que la mente es energía.

Algunas personas han sido capaces de disciplinar esta energía, pero la mayoría no. La mente es una fuerza tan poderosa... Quienes lograron domesticar la mente, han domesticado mundos. Se convirtieron en grandes estadistas, profetas, artistas y científicos. Todos estos logros son milagros de la mente. Quienes se han sentido infelices en la vida, deprimidos, frustrados, pesimistas, llenos de conflictos dentro de sí mismos, no han sido capaces de dominar la mente. Por lo tanto, tenemos que encontrar una manera de aprovechar las energías de la mente.

Una gran persona en cualquier campo no es un producto del destino, ni un accidente o una combinación de condiciones astrológicas o planetarias. Una gran persona que es capaz de manejar la mente es capaz de manejar el mundo. Esto fue comprendido por los rishis en la India hace miles de años.

La meditación debe practicarse de tal manera que transforme la calidad de la mente. Cuando cambias la calidad de tus acciones, cambias la calidad de la experiencia. La mente es capaz de expresarse de muchas maneras, tanto que si la mente se mantiene bajo control, puede darte dominio sobre los eventos y circunstancias. Esto es lo que estamos tratando de explicar.

No creo en ninguna secta en particular o en la prédica de mi propia tradición. Pero sé que el yoga es una gran ciencia interdisciplinaria. Siguiendo el camino del yoga, un día te convertirás en un verdadero soldado. Derrotarás a tus enemigos internos y lograrás la verdadera libertad. No estás liberado ahora porque no eres tu propio maestro. Te dejas llevar fácilmente por las emociones y las pasiones, la ira y las preocupaciones. No eres capaz de soportar el dolor y la pena, y te frustras fácilmente por las dificultades. No eres capaz de gobernar tus pensamientos ni de dirigir tus acciones. Estás esclavizado por tu propia mente. Tendrás que revertir esta situación y lograr el dominio sobre ella. Sólo entonces te convertirás en un verdadero soldado.

Fuente: “Become a True Soldier”, Swami Satyananda Saraswati. Talk at Gyan Mandir Military Centre, Sagar (MP), March 1979. Yoga Magazine, enero de 2008.