¿Cómo se sabe que se está progresando en la vida espiritual?

Swami Niranjanananda - Revista Avahan 2012-12 coverSwami Niranjanananda Saraswati

Muchas personas se hacen esta pregunta. Uno de los indicios es que, de forma natural y espontánea, las motivaciones personales, las ambiciones y los deseos disminuyen, y surge el sentido del deber. Es ese sentido del deber el que no te permite desconectarte del mundo.

El 11 de enero de 1995, cuando cumplí veinticinco años de sannyasa, fui al templo de Kali en Calcuta, donde tuve una experiencia muy poderosa. El resultado de esa experiencia fue que me sentí absolutamente vacío, sin nada, como si el Swami Niranjan que solía existir hubiera muerto.

 

Tardé meses en volver a conectarme con la tierra. No fue una experiencia momentánea. Por supuesto, la gente del ashram se dio cuenta. Me desinteresé totalmente de todo, evitando a la gente y al trabajo. Externamente era como una depresión, pero no era una depresión. Era simplemente una sensación de no tener ya nada que hacer. Todo estaba hecho. Sin embargo, también noté que algo se estaba generando dentro de mi cabeza, como si una nueva programación fuera hecha por algún poder superior o por el gurú.

Si me preguntas personalmente qué siento al respecto, te diré que antes del 11 de enero de ese año era una persona que tenía aspiraciones, ambiciones, deseos de hacer algo por mi gurú, por otras personas, por el yoga y por el ashram, pero después de ese día no pude encontrar ningún deseo ni ambición. No digo que esto me haga ser grande; por favor, no lo tomen así. No es un síntoma de grandeza. Sólo trato de decir que si uno se dedica y se entrega interna y externamente, ciertas cosas ocurrirán de forma natural y espontánea en el momento adecuado.

La nueva programación que me vino a la cabeza fue la de seguir haciendo el mismo trabajo, pero sin ningún interés personal, sólo con la actitud de servicio. Eso cambió toda mi forma de actuar, de comportarme y de pensar. Tardé cuatro o cinco meses en volver a un nivel en el que pudiera funcionar correctamente. No intentaré interpretar lo que todo esto significa en relación con la vida espiritual; sin embargo, por lo que he oído decir a Sri Swamiji en diferentes ocasiones, sólo puedo deducir que uno de los indicios de crecimiento y progreso en la vida espiritual es la reducción de las ambiciones y los deseos.

Si sientes que tus aspiraciones personales aumentan, puedes estar seguro de que algo no va bien. Hay una desconexión en tu vida espiritual o quizás incluso un cortocircuito. La desconexión no es la paralización total de la actividad, sino que es sólo una desconexión de tu implicación personal, subjetiva intelectual y emocional. Una vez reparada esa desconexión, surge un sentimiento de compromiso, deber y servicio. Una vez que se despierta ese sentimiento, podrás disfrutar incluso de las situaciones más difíciles y no desearás tratar de escapar de ellas. Podrás vivir en las situaciones más conflictivas sin que se te pase por la cabeza decir: "Oh, quiero tomarme un año sabático. Esto es demasiado para soportarlo", porque en ese momento te das cuenta de que no eres el hacedor, sólo eres el medio a través del cual algo está sucediendo.

La oración de San Francisco de Asís, "Señor, hazme un instrumento de tu paz", no es sólo una oración, sino que puede convertirse en una realidad, aunque quizá no específicamente en relación con la paz. Hay muchas cosas para las que Dios puede convertirnos en instrumento. La paz es sólo una cosa. Tal vez Dios pueda expresar la sabiduría o una cualidad particular a través de alguien.

Tal vez pueda expresar compasión y amor, o una forma de vida a través de alguien, o incluso un cambio en la estructura social o financiera de una nación. ¿Por qué tenemos que pensar que si estamos en sintonía con Dios sólo se expresará la paz o el amor? No, eso no es correcto. Hay un millón de cosas que pueden ser expresadas por Dios, según la necesidad de la sociedad, del individuo, de la nación y del mundo.

A veces Dios puede darnos un libro, a veces una enseñanza, a veces un mensaje, una reforma o un cambio drástico y dramático. Nadie sabe cuál es la voluntad de Dios. No pienses que la paz o la compasión son las únicas expresiones de una naturaleza piadosa. Intenta que tu vida sea rica, feliz y completa, para que puedas decir cuando mueras: "No tengo nada que lamentar y soy feliz". De lo contrario, es muy difícil morir lleno de remordimientos, "¡Oh! perdí esta oportunidad, perdí aquella oportunidad".

Recuerda siempre que en la vida hay problemas prácticos en todas partes. Incluso si estás tratando de hacer un servicio, encontrarás problemas prácticos. Algunas personas exigirán más, otras exigirán esto y otras exigirán aquello. Incluso si tratas de dar tu amor a los demás, encontrarás dificultades prácticas como los celos y la posesividad. Si estás tratando de ser compasivo con otras personas, tendrás dificultades prácticas. La mente y las condiciones externas crearán la dificultad.

 

Fuente: Libro "On the wings of the Swan, Vol. IV", de Swami Niranjanananda Saraswati.