Caridad

2021 03 04 Sw Sivananda Yoga Vidya Magazine Sep 2013 pag 1Swami Sivananda Saraswati

La caridad es la disposición a pensar favorablemente de los demás y hacerles bien. La caridad es amor universal. Es generosidad hacia los pobres. Es benevolencia. Lo que se da para aliviar a los necesitados es caridad. En un sentido general, caridad significa amor, benevolencia y buena voluntad. En el sentido teológico, es buena voluntad universal para con los hombres y amor supremo a Dios.

La verdadera caridad es el deseo de ser útil para otros sin pensar en recompensas o retribuciones. La caridad es amor en acción. La caridad comienza en casa, pero debería extenderse más allá. El mundo entero es tu hogar. Eres un ciudadano del mundo. Cultiva un sentimiento generoso por el bienestar del mundo entero.

 

Es un pecado acumular dinero. Toda la riqueza pertenece al Señor. Quien vive solo como administrador de Su propiedad realmente pertenece al Señor y vive feliz. Alcanza Moksha o paz eterna. El agua del Ganges no puede disminuir si la gente sedienta la bebe. De igual forma, tu riqueza tampoco puede disminuir si haces caridad.

Da una décima parte de tus ingresos o seis paisas por rupia, en caridad. Da alegremente, rápidamente, sin dudarlo. No postergues las obras de caridad hasta la muerte. Haz caridad en forma diaria.

Toda buena acción es caridad. Dar agua a los sedientos es caridad. Una palabra de aliento a una persona en pena es caridad. Dar medicina a alguien pobre y enfermo es caridad. Quitar una espina o una pieza de vidrio que encuentras en el camino es caridad. Ser amable y cariñoso es caridad. Olvidar y perdonar algún daño que se te haya hecho es caridad. Una palabra amable dicha a un hombre que sufre es caridad. La caridad no se limita a dar en términos de dólares, rupias o chelines. Piensa con buena intención en la gente que sufre. Reza por su bienestar. Esto hará mucho más bien que grandes cantidades de dinero.

La mejor forma de caridad es vidya-dana, transmitir sabiduría. Si le das comida a un hombre pobre, él volverá a querer comida cuando vuelva a tener hambre, mientras que la sabiduría elimina la ignorancia, la razón por la que se encarna, y destruye en su totalidad toda clase de miserias y sufrimientos para siempre. La segunda mejor forma de caridad es dar medicina a los enfermos. La tercera mejor forma de caridad es annadana o dar comida a los hambrientos.

Realiza una caridad selectiva al principio. Más adelante, practica la caridad indiscriminada. Cuando sientes que cada ser es una manifestación del Señor, es difícil discriminar quién es bueno y quién es malo.

"Den a los pobres, los enfermos, los necesitados y los desamparados. Den a los huérfanos, a los débiles, a los ciegos, a las viudas indefensas. Den a los sadhus, sannyasins, a las instituciones religiosas y sociales. Agradezcan a quien les da la oportunidad de servirle haciendo caridad.

Den con la actitud mental correcta, y conozcan a Dios a través de actos caritativos. Gloria a aquellos que hacen caridad con el espíritu correcto.

La gloria de un regalo silencioso

Algunas personas hacen caridad y están ansiosas por ver sus nombres publicados en los periódicos con sus fotos. Esta es una forma tamásica de caridad. Esto no es caridad en absoluto. La caridad que se anuncia deja de ser una caridad. Es sólo orgullo y ostentación.

No debes andar anunciando tu caridad y tu naturaleza caritativa. No debe haber exaltación en tu corazón cuando la gente te alabe por tu naturaleza caritativa. La caridad debe ser espontánea y sin restricciones. Dar se convierte en algo habitual. Debes experimentar una alegría extrema al dar. No debes pensar: "Hice un acto de caridad. Disfrutaré de la felicidad en el cielo. Naceré como un hombre rico en mi próxima vida. El acto de caridad lavará mis pecados. No hay ningún hombre caritativo como yo en mi ciudad o distrito. La gente sabe que soy un hombre muy caritativo". Presumir es mezquino y deplorable.

Haz caridad en silencio. No lo anuncies. No presumas. Lo que hace tu mano derecha, la izquierda no debe saberlo. Es más fácil luchar en la batalla, pero es difícil dar un regalo en silencio, sin manifestar orgullo y auto-glorificación y sin expresarlo a los demás.

El profesor XYZ, M A., Ph. D., dio una manta en caridad a un hombre pobre. Después pensó: "No debería haberle dado una manta". Su corazón estaba en un estado de agitación y agonía. Quería recuperar la manta. Si haces ese tipo de caridad, no recibirás ningún beneficio. No lograrás la pureza del corazón. Mucha gente de mentalidad mundana realiza actos de caridad de este tipo solamente. Este mundo abunda en tales personas caritativas.

Todos son muy generosos para sí mismos. Muchos toman leche de primera clase, o té, y ofrecerán leche de segunda clase a sus amigos, y de tercera clase a los extraños, vecinos y empleados. Esperarán tres días para tener una la oportunidad de aprovechar las sobras de comida, y luego las arrojarán a sus empleados con dolor en el corazón. Porque tampoco les gusta desprenderse de estas cosas que se echan a perder. En todas las casas de personas ricas se encuentran casos tan desgarradores. ¡Qué torcidas son esas personas! ¡Qué corazón tan pequeño y estrecho tienen! Su suerte es, de hecho, no sólo lamentable, sino también muy deplorable.

Dona siempre las mejores cosas, la mejor comida, las mejores frutas, la mejor leche, la mejor ropa a los amigos, vecinos, invitados y empleados. Obtendrás una inmensa alegría, fuerza y felicidad. Ponlo en práctica y experimenta de los beneficios por tí mismo.

La trágica situación de las personas miserables

La mayoría de los padres de familia son absolutamente egoístas en estos días. El dinero es su sangre. Encontrarás desgano y fealdad en su rostro. La preocupación, la codicia, la pasión, los celos, el odio, la depresión y todas las demás cualidades malignas se adhieren al hombre que tiene la naturaleza avara en él, y consumen el núcleo mismo de su corazón.

Si un hombre tacaño se queda con cincuenta mil rupias, no disfrutará del dinero, sino que ansiará un lakh más. Un millonario estará deseando convertirse en multimillonario. Tales personas no darán ni siquiera un pastel en caridad.

Son unos avaros de primera clase. Acumulan dinero de una forma u otra. Su dinero se va en facturas médicas. Sus hijos derrochan su dinero en la bebida, el juego y la vida licenciosa. Mueren con el corazón roto a causa de las quiebras bancarias y los fracasos en las especulaciones. Su destino final es la bancarrota y el hambre aquí; la tortura en el infierno más allá. Su suerte es lamentable y deplorable. No han comido buena comida ni siquiera un día. No han llevado buena ropa ni siquiera un día. Son meros guardianes del dinero.

Algunos oficiales se retiran del servicio y viven en las orillas del Ganges, Narmada y Jumna. Hacen un poco de Japa y meditación y estudian el Yoga Vashishtha y los Upanishads, e imaginan que son Jivanmuktas. Mantienen un intenso moha para sus hijos. Remiten su pensión a sus hijos y nietos. No gastan ni un pastel en caridad. Son la encarnación de la tacañería. Son almas desesperadas y auto-desilusionadas. Un avaro no puede soñar con la autorrealización ni siquiera en mil nacimientos. El Señor Jesús dice: "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios".

La miseria es una gran maldición. Es un enemigo de la unidad y un amigo del egoísmo. Las personas miserables no son aptas para el camino espiritual. Su misma compañía es altamente peligrosa para las personas con mentalidad espiritual. Envenenan toda la atmósfera a causa de sus corazones corruptos y estrechos.

Deberías tener un corazón muy grande. Deberías arrojar dinero como piedras a la gente pobre. Sólo entonces podrás desarrollar el sentimiento adwaitico y la conciencia cósmica.

Cómo hacer caridad

Comparte con otros lo que tienes. Mantén siempre unos cuantos panes en tu bolsillo y distribúyelos diariamente en organizaciones benéficas para las personas pobres. Practica esto. En el compartir hay alegría y paz. Compartir genera amor cósmico y destruye la codicia. Compartir elimina el egoísmo y crea desinterés. Compartir purifica el corazón. Compartir desarrolla la unidad. Comparte con los demás lo que poseas, ya sea físico, mental o espiritual. Esto es verdadero Yajna. Te expandirás. Experimentarás la unicidad y la unidad de la vida. Esta será la realización de Advaita.

Deberías estar sediento de hacer todos los días obras de caridad. No pierdas ninguna oportunidad. Crea tú las oportunidades. No hay Yoga o Yajna más grande que la caridad sáttvica espontánea. Kama y Raja Bhoja hicieron innumerables actos de caridad. Por eso aún viven en nuestros corazones. La caridad debe ser dada con fe; nunca debe carecer de fe. La caridad se debe dar en abundancia. La caridad debe hacerse con modestia. La caridad debe hacerse con simpatía.

La comida que des a alguien puede ser escasa, pero si la ofreces con amor, adquiere un gran poder, de nutrición y sabor. Si le sirves a tus invitados platos ricos y lleno de orgullo les dices: "Muy bien, ahora que vinieron, vayan y llenen su estómago", la comida se convierte en veneno. Ya sea que se trate de un pariente, amigo o mendigo, cualquiera que sea la calidad de la comida que des, dala con amor y afecto.

La caridad purifica el corazón

Los pecados pueden ser destruidos por la caridad. El Señor Jesús dice: "La caridad cubre una multitud de pecados". La caridad es un gran purificador del corazón. En el Gita encontrarás: "Yajna, caridad y austeridad son los purificadores del inteligente". Si uno puede destruir su naturaleza avara, una gran parte de la Sadhana ha terminado. Uno ha logrado entonces algo sustancial.

Desarrolla este udara vritti. Entonces puedes convertirte en un rey de reyes. Si das, toda la riqueza del mundo es tuya. El dinero vendrá a ti. Esta es la ley inmutable, inexorable e implacable de la naturaleza. Por lo tanto, da, da, da. Te ganas la vida con lo que recibes, pero te ganas la vida con lo que das. Este es el secreto de la abundancia y de la vida.

Muchos han logrado el poder, la popularidad, la paz y la felicidad sólo a través de un corazón generoso. Las personas miserables nunca sueñan con tener todo esto y alcanzar el éxito en la vida. Si quieres riqueza e hijos, haz mucha caridad. Si quieres llegar a ser sabio, sirve a los ancianos y a los Mahatmas. Si quieres librarte de los pecados, haz Havan.

Observa a Dios en todas partes. Comparte con todos. La mayor parte debe ser dada a otros. Destruye la mezquindad arraigada. Tu corazón se expandirá. Tendrás una amplia perspectiva de la vida. Tendrás una nueva visión extendida. Podrás sentir la asistencia que recibes de quien mora en el corazón. Puedes experimentar una indescriptible emoción de éxtasis divino y felicidad espiritual. Esto te dará una tremenda fuerza interior.

Da mucho en caridad. Disfrutarás de la paz, la abundancia y la prosperidad aquí y ahora. Luego, irás al cielo. Alcanzarás la pureza de corazón y la liberación, moksha.

Fuente: "Charity", Swami Sivananda Saraswati. Yoga Magazine, Julio 1994