Bhagavad Gita

Swami Satyananda Yoga Magazine 2014 12 pag 31

Swami Satyananda Saraswati

De manera corta, al Srimad Bhagavad Gita se le conoce como Gita. Es parte de la gran epopeya llamada Mahabharata que literalmente significa "la gran India". Este libro ha gobernado las mentes de pensadores y estadistas indios durante muchos, muchos siglos. Para los indios, no tiene implicancias por solo un momento, sino por toda su vida. Es una filosofía que la mente india comprende muy rápidamente.

El Gita comienza de manera dramática. Hace unos 5000 años vivían dos fraternidades pertenecientes a la misma familia, conocidas como los 'Cinco Hermanos' y los 'Cien Hermanos'. Los Cien Hermanos, que eran las autoridades gobernantes, se esforzaron por obtener el control completo del reino negándose a habilitarles su legítima parte a los Cinco Hermanos. El problema se volvió tan vital que, finalmente, ambas partes se alistaron para una gran guerra en la que decidirían el asunto. Finalmente llegó el día en que se encontraron en el campo de batalla apoyados por sus grandes ejércitos.

El comandante en jefe de los Cien Hermanos era un hombre muy grande, poderoso y noble llamado Bhishma. El comandante en jefe del ejército de los Cinco Hermanos se llamaba Arjuna. Aunque era el tercero entre los cinco hermanos, se convirtió en comandante en jefe en virtud de ser un gran guerrero. El conductor de su carro era Sri Krishna, conocido como una de las grandes encarnaciones del Señor.

 

Cuando hablamos del Gita debemos hacer una referencia directa a Krishna porque él le reveló el Gita a Arjuna y, a menos que conozcas la vida completa de Krishna hasta el momento de su muerte, el significado del Gita permanecerá desconocido.

Desde el momento de su nacimiento, Krishna no enfrentó nada más que agravios y dificultades. Día tras día libró batallas y enfrentó a sus enemigos. Pero desde el día en que nació hasta el día en que murió, no hubo un día en que no riera. En la mitología india encontrarás a Krishna como un niño travieso en casa, como un niño jugando en el campo con los niños y niñas pastores, como estadista dando consejos expertos, como guerrero luchando en la batalla y como gurú dando lecciones absolutas sobre yoga y otras ciencias.

Cuando ambos ejércitos se enfrentaron, el virtuoso Arjuna sintió de repente una gran aprensión y dolor. Al darse cuenta de que estaría matando a los miembros de su propia familia, se negó a pelear, prefiriendo renunciar a enfrentar la batalla. Es en este punto que comienza la filosofía del Gita.

El Señor Krishna le dice a Arjuna que un hombre tiene que enfrentar la vida, aceptarla y luchar a cada paso. Aquellas personas que esperan que todo en la vida sea cómodo y de su agrado siempre sufrirán dificultades. Acepta la vida de cualquier forma que te venga. Trata de sacarle el mejor provecho a través de la filosofía, la comprensión o el saber. Cada hombre trabaja para cumplir sus grandes ambiciones y deseos propios. Si se cumplen, él es feliz, pero al mismo tiempo tiene miedo, porque quizás los pierda la próxima vez. Si sus deseos permanecen insatisfechos, estará completamente afligido. Es en este punto que comienzan los problemas de la vida, ya sean mentales, psicológicos o emocionales.

Esta es la eterna batalla que tienes que afrontar y librar, la que todo el mundo libra desde el nacimiento hasta la muerte. Estos Cinco y Cien hermanos simbolizan las dos grandes fuerzas en conflicto en cada individuo. Para que el individuo progrese, el conflicto es necesario. Sin estas fuerzas opuestas, no puedes evolucionar. El confort y el placer son la muerte porque no le dan al individuo ningún tipo de empujón para seguir adelante en su vida. Las dificultades y los problemas son en realidad los aceleradores de la evolución humana. Por lo tanto, debes crear y enfrentar el conflicto continuamente, solo entonces el alma evolucionará. El conocimiento divino y espiritual le llega a quien acepta y comprende la naturaleza del conflicto.

Entre estas dos partes o fuerzas opuestas, presente en todos, hay una, el Señor Krishna, que es el auriga o conductor del carro. Su cuerpo es el carro. Él es el alma interior o gurú que ayuda a todo hombre en este conflicto. Aunque no está directamente involucrado en la lucha, está detrás de ella, creándola para que el alma o la conciencia individual evolucione. Es en este contexto que debemos entender el Gita. De estas dos fuerzas en conflicto en la vida humana, una fuerza debe ser dominada y la otra expresada. El conflicto debe enfrentarse con un anhelo y un contexto de yoga. Cuando el conflicto comienza en ti lo único que debes hacer es entenderlo y comenzar a practicar yoga. El yoga se ocupa de la evolución de la conciencia individual desde los planos inferiores hasta los reinos más elevados.

El yoga tiene un inicio definido y progresa según la evolución de la conciencia. Hay una etapa en la que el yoga llega a un punto culminante, no de finalización. El nombre del primer capítulo del Gita es "El Yoga del abatimiento". Hay muchos yogas: hatha yoga, bhakti yoga, karma yoga, tantra yoga, nada yoga, gyana yoga y así sucesivamente. Pero, ¿alguna vez has oído hablar del yoga del abatimiento, del yoga de la decepción, la frustración y el colapso? El yoga comienza, no cuando giras el mala, sino cuando la balanza está pesadamente cargada contra ti, cuando te enfrentas a problemas abrumadores en tu vida. A menos que tu alma enfrente conflictos, a menos que tu mente enfrente dificultades y desilusiones, no se activará; vivirá como un cerdo, absolutamente contento y satisfecho de dormir continuamente.

No consideres estas diferencias y problemas como externos. El Gita no se refiere a problemas materiales ni a las necesidades básicas de la vida, como la comida y la ropa. Se trata de esos problemas del hombre de los que también hablan los psicólogos hoy. Los problemas profundamente arraigados relacionados con tu personalidad interior, que son tan profundos como los planos subterráneos del océano. Puedes decir que no tienes problemas, pero no lo creo, porque es imposible existir sin ellos. Esta dualidad o dos almas contradictorias trabajan una al lado de la otra en cada hombre, excepto en el sabio más iluminado. Se le conoce como el punto de inicio del yoga. Una vez que nos damos cuenta de estas dos grandes fuerzas en conflicto, nos enfrentamos al problema de qué hacer con ellas, ya sea para tratar de eliminarlas, criticarlas o analizarlas, o llorar y gritar por ellas. No trates de cubrir las luchas y batallas dentro de ti. Si eres un buen hombre o un mal hombre, un hombre lleno de pasión o uno con tendencias criminales, debes saber y comprender lo que hay dentro de ti.

La psicología moderna nos ha hecho notar que hay miles y miles de personas en esta tierra bendita que no quieren saber qué son porque en el momento en que descubren su propia naturaleza reaccionan con miedo e incredulidad. Esta es la cosa más grande que detiene al hombre. Todos y cada uno de los elementos, ya sea el nacimiento o la muerte, la pérdida o la ganancia, el elogio o la crítica, el amor o el odio, el conflicto o la paz, la pasión o la ira, acechando en las profundidades de tu conciencia, deben llegar a ser bien conocidos para ti. Este es el segundo consejo del Gita.

Incluso si descubres y comprendes tus propios conflictos o problemas, éstos permanecerán contigo. Por esta razón, debes comenzar la sadhana, el lado práctico del yoga. En el Gita, la sadhana comienza con karma yoga, el yoga de la acción. Es decir, tienes que transformar tu karma, tus actividades diarias de tal forma que conduzcan a tu progreso espiritual. A través de la acción te estás expresando, descargando así tu alma. Junto con karma yoga, debes practicar raja yoga, luego bhakti yoga, luego gyana yoga, para salir victorioso en la batalla y eliminar los conflictos que acechan en tu personalidad. Cuando tu mente está completamente libre de la influencia y asociación de conflictos, entonces eres un hombre liberado, un jivanmukta.

El concepto de liberación según el Gita no se refiere a cuando cierras los ojos, retiras tu mente y entras en el gran vacío. Esta experiencia no está relacionada con la vida real. El Gita agrega una nueva dimensión a la liberación. Es vivir la vida, sin verse afectado por ella en ningún momento ni a cualquier precio. Es desapego en medio del holocausto.

Cuando te enfrentas a esta vida peculiar e ilógica, el gran vacío se elimina por completo. No sabes lo que significa samadhi. En el Gita se dice que la salvación está relacionada con tu amor, tu odio, frustraciones y logros. La gente piensa 'Soy Brahman, lleno de bienaventuranza. Soy parte de esa conciencia ', pero al bajar a la vida normal y discutir con su esposa, la libertad completa debe traerse a la tierra, a la vida diaria de uno. No debe restringirse a la sala de meditación; debe ingresar a tu cocina y ser expresada cuando estés trabajando en una tienda, conduciendo un automóvil o cuando estés a punto de enfrentar una crisis emocional.

Para experimentar la completa libertad en todos los ámbitos de la vida, meditar una hora al día no es suficiente. Tienes que tener una filosofía completamente reorientada, una mente reentrenada y sana y una forma educada de pensar con nuevos niveles de conciencia.

La renuncia no es libertad. Según el Gita, abstenerte y refrenarte en tus deberes y responsabilidades es vivir una vida a medias. El yoga del Gita se conoce como poorna yoga, yoga completo. Si pones énfasis en el bhakti yoga, por ejemplo, y dices: 'Nada de hatha yoga, eso es solo para personas enfermas; ningún raja yoga, es solo para swamis; sin karma yoga, sin gyana yoga; solo cantar el nombre del Señor, tocar el tambor y bailar'. A esto se le llama apoorna yoga. Es yoga pero no está completo. De la misma manera que tienes una linda variedad de personas o colores también debes tener una buena combinación de yoga, porque tú no eres uno, tu personalidad se compone de cuatro elementos esenciales: dinamismo, devoción, misticismo y racionalismo. A esto se le llama nutrición completa en la vida. De acuerdo con estas necesidades, debes practicar karma yoga para el dinamismo, bhakti yoga para las emociones o la devoción, raja yoga o tantra yoga, etc. para el misticismo y gyana yoga o Vedanta para el raciocinio.

Cuando quieras empaparte de la filosofía del Gita en tu vida diaria, recuerda estos pocos puntos. Primero que nada, trabaja duro; espera cosas, pero si no llegan, no debes quebrarte; debes ser valiente y seguir adelante con nuevas empresas.

A continuación, la mente debe estar equilibrada, pero debe ser una culminación espontánea del proceso del karma yoga. Cualquiera que sea el yoga que practiques, nunca olvides la conciencia central o atman dentro de ti. Es cósmica, infinita y la fuente de todos tus yogas. Como practicante de yoga, tanto el dinamismo -tu trabajo, logros y ambiciones- como la vida yóguica deben practicarse uno al lado del otro.

Finalmente, no condenes ninguna fase de la vida, porque todas son fases de conciencia y no carecen de ella. Si condenas la vida de alguien, la vida de un padre de familia o la vida de un sannyasin o incluso la vida de un ebrio, estás creando una enfermedad en tu mente. Está escrito en el Gita, ya sea que se trate de un hombre enfermo, un gran hombre o un hombre indefenso, dice Krishna, todos son puntos diferentes de mi evolución, diferentes esquinas de mi gran cuadro.

Si practicas hatha yoga, karma yoga, bhakti yoga, etc. con esta actitud amplia y tolerante hacia la vida, no solo tendrás éxito en todos los sentidos, sino que también obtendrás la iluminación.

El contentamiento no viene por el logro. Viene por un sentido de iluminación y se debe al yoga. Todos, incluido tú mismo, deben intentarlo, deben tener la experiencia del yoga, y les aseguro que si el mundo les ha fallado, si sus familiares y amigos les han fallado; tal vez si tu propio cuerpo y tus propias promesas te han fallado, hay una cosa que nunca fallará y es el yoga. Definitivamente puedes tomar esto como una afirmación muy enérgica de mi parte.

Fuente: “Bhagavad Gita. Lecture given by Swami Satyananda Saraswati in Denmark on 14th March, 1971”. Yoga Magazine, diciembre de 1979.