Viaje a una tierra sin tiempo

 

Así se resume el efecto de la muestra organizada por la primera promoción del curso de Mantra y Nada Yoga dictado en la Fundación Yoga Darshan, en la ciudad de Temperley.

 

"El kirtan es un aspecto importante del yoga. El yoga está incompleto sin kirtan". 

(Swami Satyananda Saraswati)

 Por Verónica Ancery

En primer lugar, unas aclaraciones necesarias para entender desde dónde escribo esta nota:

1.- No soy asidua concurrente a kirtans ni tengo conocimientos sobre Nada Yoga.

2.- Desde que en 2014 entré en contacto con la escuela de Satyananda Yoga, una de las cosas que más lejos de mí sentí fue el kirtan. Fui a pocos y siempre me sentí perdida en ellos: no sé "las letras", olvido los mantras ni bien los dicen y eso me genera incomodidad para participar y cantar.

3.- Por esa misma razón, casi nunca sigo el ritmo con las palmas y mucho menos me levanto a bailar.

4.- Sin embargo, muy de vez en cuando voy.

bFOZX5695Teniendo en cuenta estas aclaraciones, puede ser que alguien se pregunte por qué asistí a la Muestra final del primer curso de Mantra y Nada Yoga dictado por Jorgelina Rojo (Mantrasiddhi) en la Fundación Yoga Darshan. Fácil: muchos de los alumnos de esta primera promoción son compañeros en las clases de asanas, en los retiros, en el viaje a la India que hicimos para participar de la vida en los ashrams de la Bihar School of Yoga, o en momentos de la vida que nos han encontrado por ahí. Son amigos. Pero esto no fue todo lo que me motivó a ir, tan grande y fuerte es mi resistencia a exponerme a las energías del kirtan. Sucedió que la convocatoria fue inobjetable: "están todos invitados, ellos trabajaron mucho durante todo el cuatrimestre, se esforzaron y quieren mostrar lo que aprendieron; merecen que vengan a escucharlos", fueron las palabras de Mantrasiddhi. A partir de ese momento supe que iría, aunque tuve que esforzarme para hacer oídos sordos a mis acostumbradas resistencias.

 

ERBV2214Llegó el día y ahí estuve. La muestra comenzó. Las "letras" -los mantras- estaban proyectados en la pared, gigantes. Primer escollo superado. No había excusa para no cantar. La única excusa válida era que uno no quisiera. Pero en mi caso se hacía imposible. Los alumnos fueron pasando uno a uno a liderar kirtan tras kirtan frente al público. Su entusiasmo, coraje, ganas y emoción eran contagiosos. Llenaron el ambiente con una energía y vibración que lo transportaba a uno a una tierra sin tiempo, donde la mente no entra y hasta puede llegar a no ser escuchada.

 

Me emocionó compartir su emoción. Me entusiasmó su entusiasmo. Me elevaron con su luz y su música. Sus caras iluminadas. Y la alegría y el orgullo que no podían esconderse en la expresión, de a ratos contenida, de su profesora. Todo desbordaba. La sala también.

Dicen que duró tres horas; si así fue, volaron realmente. O me hicieron volar, no lo sé; no hay una medida real del tiempo en estos casos.

Y entonces entendí algo que enseñó nuestro guru, Swami Satyananda Saraswati:

"El kirtan es un aspecto importante del yoga. Así como el rasgula (un dulce tradicional indio) está incompleto sin azúcar, de la misma manera el yoga está incompleto sin kirtan. Kirtan no es un canto religioso, tampoco se trata sólo de cantar la misma palabra muchas veces. Es una parte del Nada Yoga, el yoga del sonido, en el que se producen ondas sonoras y se las sigue con atención y conciencia. Cantando kirtan puedes abstraerte del cuerpo y de tu ambiente externo. Viajas en el jet de las emociones, por lo tanto, no confrontas la mente de ninguna manera. En raja yoga tienes que luchar contra la mente, pero en kirtan, la atraviesas". (Ver "Kirtan: un cohete hacia la auto-realización").

ORDS5780Y lo entendí de la mejor manera que se puede entender algo: lo entendí porque lo viví. Tal cual lo dice Swamiji en el mismo artículo:

“El intelecto es un medio de conocimiento y la emoción es un instrumento de experiencia. Si quieres experimentar la paz y a Dios dentro de ti, debes desarrollar el lado emocional de tu naturaleza. Si tus emociones están desafinadas (...) estarás lejos de Él. Por el contrario, si tus emociones están sintonizadas, con solo escuchar acerca de Dios, puedes entrar en un trance y experimentarlo.”

Si existiera un "kirtanómetro" que indicara el grado de acercamiento de una persona a esta práctica, en una escala de 1 a 10, podría decir que mi marca en 2014 se ubicaba en un rotundo -10. Gracias a quienes llevan adelante esta práctica con devoción y con el convencimiento que brota de su experiencia, puedo decir que esa marcación se fue moviendo poco a poco. Un día, -10. Otro día, -9. Y así sucesivamente. La persitencia en la práctica es, como en todo, lo que mueve montañas. Y la práctica sólo puede empezar si uno decide exponerse a la experiencia, atravesando las limitaciones que puedan surgir en el camino. Hoy mi kirtanómetro tal vez indica un -3 o un -2, lo que siento como una gran avance! Sospecho que seguirá subiendo.

Felicitaciones a la primera promoción del curso de Mantra y Nada Yoga. ¡Y gracias! A cada uno de los sinceros alumnos y a su profesora. Me permitieron vivir un hermoso momento sin tiempo. ¡Por muchas promociones más!

Jay ho!