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Silencio

Post Sivananda 05 09 10De las enseñanzas de Swami Sivananda Saraswati

El objetivo de la vida es el silencio. El silencio es el lenguaje de Dios o Brahman. La paz es el silencio. El silencio es el lenguaje del corazón. El silencio es el lenguaje de los sabios. El silencio es una fuerza inmensa. El silencio es gran elocuencia. El silencio es poder. El silencio es una fuerza viviente. El silencio es la única realidad. Detrás de todo ruido y sonido está el silencio, tu alma más íntima. El silencio es una experiencia intuitiva. Entrar en el silencio es convertirse en Dios. No hay bálsamo curativo mejor que el silencio para aquellos que tienen un corazón herido por fracasos, decepciones y pérdidas. El silencio que disfrutas durante el sueño profundo y el silencio que experimentas al caer la noche dan la pista de la existencia de ese océano de silencio.

 

Silencio físico y silencio de la mente

En el lenguaje común, sentarse en silencio sin hablar con nadie es silencio. Si tu amigo no te escribe durante mucho tiempo, dirás: “Mi amigo está muy callado. No sé por qué". Si nadie habla en una gran sala durante una conferencia emocionante, dices: "Hubo un silencio cuando el filósofo pronunció la conferencia". Cuando los niños hacen mucho ruido en clase, la maestra dice: "Silencio, por favor". Todo esto es silencio físico.

Cuando no permites que los ojos vean los objetos y los retiras de los objetos mediante la práctica de pratyahara (retirar la mente de los sentidos), se trata de silencio de los ojos. Si no permites que los oídos escuchen ningún sonido, es el silencio de ese sentido particular. Si observas un ayuno completo sin siquiera tomar una gota de agua, es el silencio de la lengua. Si no realizas tarea alguna y te sientas en padmasana durante tres horas, es silencio de pies y manos.

Lo que realmente se requiere es silenciar a la mente burbujeante. Puedes hacer un voto de silencio, pero la mente construirá imágenes. Chitta (la conciencia individual, incluidos los niveles subconscientes e inconscientes de la mente) desarrollará recuerdos. La imaginación, el razonamiento, la reflexión y varios otras funciones de la mente continuarán operando. ¿Cómo puedes tener paz o silencio real? El intelecto debería dejar de funcionar. El sentido astral interno debe estar en perfecto descanso. Todas las ondas de la mente deberían desaparecer por completo. La mente debe descansar en el océano de silencio o Brahman. Solo entonces puedes disfrutar de un silencio real y eterno.

Mouna o el voto de silencio

Mouna significa voto de silencio. Hay diferentes tipos de mouna. El control del habla es vang mouna. El cese completo de las acciones físicas de uno es kashtha mouna. No deberías siquiera asentir con la cabeza. No deberías escribir nada para expresar tus ideas. En ambos casos, no se destruyen las modificaciones mentales. Sushupti mouna es la ecuanimidad de visión y quietud de la mente con la idea de que el universo no es otro que Brahman, después de darse cuenta firmemente del carácter ilusorio de este mundo. Brahman se llama maha mouna porque es una encarnación del silencio. Maha mouna es verdadero mouna. El silencio del habla es solo una ayuda para alcanzar maha mouna. El silencio mental es muy superior al mouna del habla.

El órgano del habla

El habla es un arma poderosa de maya (ilusión) para engañar al individuo y distraer la mente. Las personas habladoras no pueden disfrutar de paz mental porque la mente siempre está extrovertida. Las peleas y las disputas surgen a través del juego dañino de este sentido turbulento. Las palabras son como flechas. Lesionan los sentimientos de los demás. El discurso es travieso, problemático, turbulento e impetuoso. Debe ser constante y gradualmente controlado. Cuando comiences a controlarlo, intentará recuperarse. Se bravo. No permitas que nada salga de la mente a través del órgano del habla. Si observas mouna, cerrarás una gran fuente de perturbación. Si se controla el habla, los ojos y los oídos también pueden ser controlados con facilidad. Si controlas el habla, ya has controlado la mitad de la mente.

Beneficios de la práctica de mouna

La energía se desperdicia en conversaciones ociosas y chismes. Mouna conserva la energía y puede producir más trabajo mental y físico. Puedes hacer mucha meditación. Tiene una maravillosa influencia relajante sobre el cerebro y los nervios. La energía del habla se transmuta o sublima lentamente en ojas shakti o energía espiritual. Mouna desarrolla la voluntad, frena el impulso del habla y da tranquilidad. Mouna es de gran ayuda para apegarse a la veracidad y controlar la ira. Las emociones son controladas y la irritabilidad se desvanece. Cuando uno está afligido, observar mouna le dará una gran tranquilidad. Quien observa el silencio posee paz, fuerza y felicidad. En el silencio hay sabiduría, libertad, equilibrio, alegría y dicha.

Cómo practicar mouna

Se debe practicar mouna durante algún tiempo todos los días y durante un período más largo los domingos. Los amigos y familiares no deben interrumpir en esos momentos. Infórmales en qué momentos estarás practicando mouna. Usa esos períodos para hacer japa y meditación. Si el lugar no es adecuado para practicar mouna, ve a un lugar solitario donde tus amigos no te visiten.

Si deseas practiar mouna, manténte ocupado en japa, meditación y escritura de mantras. Evita mezclarte con otros. La energía del habla debe sublimarse en energía espiritual y utilizarse para la meditación. Solo entonces disfrutarás de la serenidad, la calma, la paz y la fuerza espiritual interior. Durante el período de mouna, no debes leer periódicos. La lectura de periódicos traerá un renacimiento de los samskaras mundanos y perturbará tu tranquilidad. Durante el mouna, no debes escribir ni hacer gestos para expresar tus pensamientos a tus vecinos. Tampoco deberías reírte. Todas estas acciones son rupturas del mouna. Y es peor que hablar.

Algunos consejos

Cuando practicas el silencio, no repitas dentro tuyo demasiado seguido "No hablaré". Esto producirá una lucha interna en el cerebro porque la mente se resistirá a lo que repites. Simplemente toma la decisión una vez y luego permanece callado. Ocúpate de otros asuntos. No pienses todo el tiempo: “No hablaré. No hablaré”. Al principio, cuando observas mouna, encontrarás algunas dificultades. Habrá un ataque severo de vrittis. Surgirán varios tipos de pensamientos que te obligarán a romper el silencio. Estas son todas imaginaciones vanas y engaños de la mente. Mantén la mente completamente ocupada. El deseo de hablar y estar en compañía desaparecerá. Encontrarás la paz.

La práctica de la mouna debe ser gradual. Si te resulta difícil observar mouna durante mucho tiempo y si no utilizas el tiempo en japa y meditación, rómpelo de inmediato. Cuando la energía del habla no se controla y utiliza adecuadamente en actividades espirituales, cuando no se sublima apropiadamente, se desenfrena y se manifiesta o explota en forma de sonidos locos, realizando distintos gestos y produciendo variedad de sonidos. Se pierde más energía que la que se gasta normalmente por hablar.

Siente que obtendrás muchos beneficios al practicar mouna y experimentarás mucha paz, fuerza interior y alegría. Solo entonces disfrutarás observando mouna. Solo entonces no intentarás hablar ni una palabra. El mouna forzado para imitar, o por compulsión, te hará sentir inquieto y sombrío. El mouna forzada solo lucha con la mente. Es un esfuerzo. Mouna debe venir por sí mismo. Debe ser natural. Si vives sinceramente, el mouna vendrá por sí mismo. Solo entonces habrá paz absoluta.

Disciplina del habla

Intenta convertirte en una persona de palabras medidas. Evita estrictamente las conversaciones largas, las grandes conversaciones, las conversaciones elevadas, todas las conversaciones innecesarias, todo tipo de debates y discusiones vanas, y retírate de la sociedad tanto como sea posible. Esto en sí mismo es mouna. Observa cada palabra. Esta es la mayor disciplina. Las palabras son grandes fuerzas. Úsalas con cuidado. Controla tu discurso. No permitas que la lengua desate disturbios. Controla las palabras antes de que pasen a tus labios. Habla poco. Aprende a guardar silencio. La palabrería causa el agotamiento de la lengua. Es pura fatiga del habla. Usa palabras simples y conserva la energía. Dedica más y más tiempo a una vida interior de meditación y reflexión.

Purifica la mente y medita. Quédate quieto y reconoce que eres Dios. Calma la mente. Silencia los pensamientos burbujeantes y las emociones que aparecen. Sumérgete en lo más recóndito de tu corazón y disfruta del silencio magnánimo. Misterioso es este silencio. Entra en el silencio. Conoce ese silencio. Conviértete en el silencio mismo.

Fuente: "Silence", Swami Sivananda Saraswati. Yoga Magazine, Abril 2006